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Tips de viaje

Qué es “flygskam”, el movimiento de los que sienten “vergüenza de volar” en avión

En Suecia crece el número de personas que, para no contribuir con la contaminación aérea, eligen medios de transporte alternativos como el tren. Se suman adeptos de otros países europeos.

Por Redacción Voy de Viaje.

Quizás escuchaste el término “flygskam” de la mano de Greta Thunberg, la activista sueca de 16 años que decidió no volver a volar en avión por el impacto que provocan en el cambio climático.

Literalmente, la palabra se traduce como “la vergüenza de volar”, y se refiere al movimiento creciente en Suecia que incentiva a no viajar en avión y a elegir medios de transporte alternativos para reducir la huella de carbono.

Paralelamente, se están desarrollando conceptos como “tagskyrt”, que significa “orgullo de viajar en tren” y en Twitter es tendencia el hashtag #StayOnTheGround (permanecé en el suelo), que tiene su propia web y su manifiesto.

Y es que, según cita la BBC con base en datos de la Agencia Ambiental Europea, al viajar en tren, un pasajero emite 14 gramos de dióxido de carbono por kilómetro, mientras que si se desplaza en avión ese número asciende a 285 gramos.

Por su parte, el diario español El Mundo aporta que un vuelo entre Londres y Nueva York produce las mismas emisiones contaminantes que calentar una casa durante un año entero, y que los aviones privados generan emisiones casi 10 veces superiores que los comerciales.

En Suecia, el movimiento ya generó un impacto real que se refleja en el crecimiento de los viajes en tren y la disminución de los traslados aéreos. De hecho, la aerolínea sueca SAS reportó una caída de 5% en el tráfico aéreo del país, mientras que la compañía de trenes SJ registró un récord en número de pasajeros.

Más países

Francia, Bélgica y Holanda son algunos de los que se suman a esta tendencia. Varios gobiernos propusieron, por ejemplo, medidas fiscales e impuestos especiales para los vuelos (sobre los pasajes, el combustible o el IVA) para reducir este tipo de desplazamientos.

En Francia y en Holanda también se planteó suprimir los vuelos internos si el recorrido en avión equivale a tres horas en tren.

Además, Finlandia, Holanda y Alemania tienen sus propios términos para designar el “flygskam”.

Qué dicen del otro lado

El fenómeno del “flygskam” preocupa a la industria de la aviación. Desde la Asociación Internacional de Transporte Aéreo entienden que, si no ofrecen una respuesta que contemple la sustentabilidad ambiental, ese sentimiento de rechazo hacia los viajes en avión crecerá.

En ese marco, se anunciaron planes para desarrollar motores que generen un menor nivel de contaminación, y la industria se comprometió a bajar las emisiones a la mitad para 2050.

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La Voz.