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Tips de viaje

Información útil para conocer Chiloé y Torres del Paine

Datos para tu visita la Isla Grande de Chiloé y el Parque Nacional Torres del Paine.

Por Graciela Cutuli (Especial).

CÓMO LLEGAR: Para viajar a Chiloé, Latam tiene vuelos Córdoba-Santiago-Puerto Montt (desde allí se cruza en ferry). También hay cuatro vuelos semanales al aeropuerto de Castro, la capital, a partir de $ 6.300. A Torres del Paine se llega vía Santiago-Punta Arenas (desde $ 5.400 por Latam) y luego por tierra en cinco horas. Otra opción es desde El Calafate (vuelos desde Córdoba a partir de $ 5.700) más cinco horas en combi.

MONTAÑA. Chiloé y Torres del Paine, dos estampas del sur chileno.

ALOJAMIENTO: En Chiloé hay opciones para todos los presupuestos, desde 900 hasta 3.000 pesos aproximadamente la noche.

En el comienzo del Parque Nacional Torres del Paine se ubica Hotel Tierra Patagonia, con una vista privilegiada hacia el macizo montañoso. Alojamiento y spa con all inclusive y excursiones (imprescindible por estar situado en un entorno aislado totalmente natural), desde USD 5.380 por tres noches para dos adultos, con todo incluido.

GASTRONOMÍA: Chiloé es uno de los mejores lugares para comer frutos de mar como locos y machas. También hay que probar el curanto, la especialidad de la isla. Se trata de carnes, verduras y frutos de mar cocidos a la brasa en un hoyo en la tierra, y separados por hojas de nalca. Las empanadas de macha de Morelia, en la ruta rumbo al Muelle de las Ánimas, son un clásico. En Torres del Paine, la gastronomía patagónica se hace un lugar con el cordero al palo y las frutas finas.

MÁS DATOS: chile.travel.

Detalles - Curiosidades

Leyendas, mercados, animales y más.

El Muelle de las Ánimas. Es una obra del artista chileno Marcelo Orellana, inspirada en una leyenda según la cual las almas en pena le ruegan al barquero Tempilcahue que las lleve a la otra orilla para lograr su descanso eterno. “Balseo”, reclaman esperanzadas. Pero él no las oye, porque no tienen las monedas para pagar el viaje: así es que vagan lamentándose eternamente frente al mar. Hoy es uno de los destinos más buscados por fotógrafos y turistas.

Sabor urbano. El mercado de Castro, la capital de Chiloé, es ideal para probar preparaciones a base de pescado y mariscos, además de conocer productos como el merkén ahumado y los enormes ajos chilotes. También hay un sector de artesanías y en la parte posterior, junto a un muelle, suelen verse lobos marinos.

Las inconquistables. Las Torres del Paine están formadas por la Torre Sur (o De Agostini, en homenaje al salesiano que exploró la Patagonia), la Torre Norte (o Monzino, por el nombre del conde italiano cuya donación de tierras permitió ampliar el Parque Nacional), y la Torre Central (conquistada por primera vez en 1963). Su altura oscila entre los 2.600 y los 3.000 metros.

Fauna austral. Las travesías por Torres del Paine permiten observar numerosos guanacos en manada (siempre con un “centinela” más apartado que observa eventuales peligros), cóndores y, de vez en cuando, el temido puma. En los paseos por el bosque y durante el ascenso a la Base Torres es frecuente el avistaje de pájaros carpinteros, zorzales tordos, comesebos y chingolos.

Casas con identidad. En muchos lugares del sur chileno, pero en Chiloé en particular, se ven las casas cubiertas con tejuelas (trozos de madera) de alerce. Hoy estos árboles están protegidos, pero quedó como herencia esta particular decoración: cada casa se ve diferente por diseños y colores del revestimiento, cuya complejidad también revelaba la importancia social de los propietarios.

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