Más que mochilas, compañeras de aventuras

Ala hora de planear unos días de caminata, sabemos que aquello que necesitamos llevar se transporta en mochilas. Sin embargo, es en ese momento cuando la mayoría quedamos mareados ante una gran oferta de opciones. El vendedor nos pregunta sobre capacidades, materiales, estilos, marcas, accesorios… pero ¿de qué depende la elección correcta?

Si bien Córdoba es una vieja amiga del acampante, por lo que podemos encontrar gran variedad de comercios dedicados a este rubro y los vendedores están preparados para orientarnos en nuestra elección, en esta oportunidad, Federico Nicolás Cataldi -estudiante del último año de la carrera Técnico y Guía Superior en Trekking y secretario de la Agrupación de Estudiantes de Trekking- nos aportó algunos consejos prácticos:

La carga

Está relacionada con la salida a realizar. Una escapada de varios días a lugares sin asistencia (mulas o refugios) implica transportar una carga importante (alrededor de 18 kilos), si pensamos tener absoluta autonomía. La mochila ideal en este caso debe tener: aislante, bolsa de dormir, remera manga larga (extra), buzo de polar, par de medias (extra), rompevientos/impermeable, gorro, guantes primera piel y de abrigo, campera de pluma o de abrigo (que ocupe poco espacio), calzado de descanso, protector solar, lentes de sol, botella de un litro para agua, comida de marcha (caramelos, frutas secas, barras de cereal), almuerzo de marcha (sándwiches, tartas), comida para desayuno/merienda, comida caliente para cena, linterna (con pilas de repuesto), botiquín de primeros auxilios, brújula y kit de reparación de carpa y mochila. A su vez: encendedor, combustible (bombona de gas, bencina), calentador (a gas o combustible líquido), marmita (set de ollas) y bolsas de residuo.

El armado

El orden de los elementos también es fundamental para realizar largas caminatas. Por regla general, se coloca lo más pesado en la parte media de la mochila y lo más pegado al cuerpo.

Tipos de mochilas

Para el montañismo existen varias opciones, teniendo en cuenta el largo de la expedición, la ruta a recorrer y la modalidad. Se pueden considerar tres categorías generales:

  • Mochila para trail run: livianas y con poca capacidad (entre cinco y 17 litros). Ideales para expediciones rápidas de algunas horas. En ellas se lleva lo mínimo e indispensable: un rompevientos, comida de marcha (barras de cereal, frutas secas, pasas de uva), alguna bebida isotónica y linterna.
  • Mochila de ataque: son más robustas y con mayor capacidad (entre 30 y 45 litros). Sugeridas para expediciones de uno o dos días en las que no hace falta llevar carpa. Permiten una correcta distribución de la carga sobre las caderas y, de esa manera, evitan el cansancio en los hombros.
Elementos. Según el tipo de mochila y de viaje, se pueden priorizar diferentes tipos de objetos a trasladar. (Tom Baker / 123RF)
Elementos. Según el tipo de mochila y de viaje, se pueden priorizar diferentes tipos de objetos a trasladar. (Tom Baker / 123RF)

Federico Nicolás Cataldi, quien emprendió dos días de escalada en La Ola (Altas Cumbres), comentó: “Como sabíamos que no precisábamos carpa ya que el alero mismo es un gran refugio natural, pero sí la bolsa de dormir, elementos de escalada y cocina, decidimos llevar mochilas de ataque para transportar todos los objetos”.

  • Mochila de expedición: son de gran porte y tamaño (desde 65 hasta 105 litros). Se las utiliza en expediciones largas o en las que hay que acarrear mucho equipo. Son muy cómodas, ya que están diseñadas para transportar grandes cargas durante mucho tiempo.

Mantenimiento

Debemos tener precaución de dejarla en un lugar seco, donde corra aire y no esté expuesta al sol, ya que eso quema los tejidos a largo tiempo. Para el lavado, se la puede sumergir en agua tibia con jabón neutro para ropa y cepillarla hasta que quede limpia. El secado debe ser a la sombra y en lugares donde corra aire.

Roturas

Debemos llevar siempre un kit de reparación: broche de repuesto del mismo tamaño que el de la cintura, kit de costura con hilo grueso y fuerte, cinta Tape y precintos.

(ALEXANDER ISHCHENKO / 123RF)
(ALEXANDER ISHCHENKO / 123RF)

La mochila, según el destino

Ideas para elegir la mochila de acuerdo a la geografía cordobesa.

Salinas Grandes:

es un medio agreste y carece de servicios. Implica llevar todo lo que vamos a necesitar. En este caso, se usa mochila de expedición (80 y 90 litros).

Cerro Champaquí:

es un ascenso de varios días, que cuenta con numerosos refugios y arrieros que facilitan el ascenso. Conviene una mochila de ataque (entre 30 y 45 litros).

Cerro Uritorco:

una opción de sendero corto, con servicios a poca distancia. Por lo tanto, los expertos sugieren elegir una mochila de trail run o liviana, con lo indispensable.

Los números hablan

Algunas cifras a tener en cuenta.

18 kilos.

Ese es el peso máximo de una mochila para una salida de trekking (sin escalada en roca o actividades en altura) por las sierras cordobesas.

¿Cero o bajo cero?

Escapada en verano a Los Gigantes: bolsa de dormir para cero grados. Champaquí en invierno: bolsa con temperatura límite de 10 ó 12 grados bajo cero.

Precios.

Mochilas de cinco a 17 litros, desde 1.500 pesos. De 30 a 55 litros, desde dos mil pesos. De 65 a 105 litros, desde cuatro mil pesos. Precios aproximados, relevamiento en negocios del rubro.

Cada salida es un mundo

Mariana Etchechoury - Dirigente scout

A la hora de planificar un paseo con mochilas, siempre es bueno tener en cuenta:

  • La mochila no debe tener grandes bolsillos a los lados porque éstos entorpecen la caminata en lugares de acceso complicado. Además, resulta difícil que los dos bolsillos pesen lo mismo.
  • Cuando la salida incluye a niños, hay que separar la ropa entre los espacios libres de la mochila buscando equilibrar el peso.
  • Poner los elementos frágiles en el bolsillo superior junto con la documentación protegida en bolsas herméticas.
  • En salidas grupales por largos periodos, no hay que llevar elementos repetidos. Lo ideal es hacer una lista y repartirse los objetos de uso común.

*Especial