Guadalupe: el archipiélago francés escondido en el Caribe

El combo perfecto para alejarse de la rutina y sumergirse en la naturaleza.
El combo perfecto para alejarse de la rutina y sumergirse en la naturaleza.

Guadalupe es un pequeño territorio francés escondido entre otras islas de Caribe. Muchos no la conocen, pero quienes han tenido la fortuna quedaron totalmente enamorados de sus paisajes.

Ubicado entre las islas de Montserrat y Dominica, este archipiélago (formado dos islas casi gemelas y un grupo más pequeño de islotes satélites) ofrece playas de arena blanca, aguas cristalinas, cascadas, bosques y montañas. El combo perfecto para alejarse de la rutina y sumergirse en la naturaleza.

Una parada obligada para todos los que visitan Guadalupe es la isla Grande-Terre, una de las dos principales, a tan sólo 30 minutos del aeropuerto principal. Allí se encuentran las playas más hermosas de toda la región. Entre ellas está Petit-Havre, una pequeña porción de costa que solamente visitan los locales, pero que vale la pena conocer.

Volcán La Soufrière

El volcán La Soufriere, el cual sigue siendo ligeramente activo, es la pieza central del séptimo parque nacional más grande dentro de territorio francés. Para llegar a él hay que realizar una caminata muy sencilla, a través de un sendero perfectamente señalizado, que lleva alrededor de dos horas. En la zona hay guías que se pueden contratar para que a lo largo del camino vayan mostrando los puntos destacados y contando la historia del lugar, ¡súper recomendado!

No podés dejar de disfrutar un rico ponche

La bebida nacional no oficial de Guadalupe es el ponche. Comúnmente se sirve en un pequeño vaso con azúcar moreno, una rodaja de limón, y la cantidad que cada uno quiera de ron.

Se puede disfrutar en los bares que se encuentran sobre la playa y también en los mercados locales, donde ofrecen versiones saborizadas. Y por supuesto, en cada restaurante que se visite no podrá faltar un rico vaso de esta bebida tan refrescante.