Volcanes y túneles de Pocho

Palmas caranday. Estas palmeras acompañan el paisaje como si fueran centinelas de las formaciones montañosas de Pocho.
Palmas caranday. Estas palmeras acompañan el paisaje como si fueran centinelas de las formaciones montañosas de Pocho.

Córdoba posee innumerables paisajes de extrema belleza. Sin embargo, un área muy poco recorrida en la provincia ofrece un escenario cautivante y original. Una travesía rústica y algo olvidada es la de los volcanes y túneles de Pocho, en el oeste cordobés.

Desde la Capital provincial, nos dirigimos hacia el paraje de Taninga, donde se inicia un camino de ripio consolidado. Son largas franjas de “serrucho” en el trayecto, que a su final nos conducen hacia la reserva natural de Chancaní. En el camino, progresivamente, observamos la aparición de una especie de palmera autóctona, llamada palma caranday. A medida que avanzamos, su presencia masiva tapiza la región con extraños bosques que causan el asombro del viajero.

El inusual paisaje se torna verdaderamente insólito cuando a la distancia se divisan las siluetas piramidales de antiguos volcanes inactivos. La Ciénaga, Poca, Boroa, Véliz y Agua en la Cumbre son sus nombres. Ellos se erigen como imponentes custodios de la Pampa de Pocho. Su nacimiento data del período Terciario, entre siete y cuatro millones de años atrás. En la actualidad, transforman a este escenario natural en uno verdaderamente exótico e impensado para muchos cordobeses.

Al atardecer

El momento del día ideal para recorrer la zona es la tarde, cuando la luz cálida del oeste baña de dorado a estos gigantes cónicos y las palmeras brillan de manera singular.

Tras recorrer unos 20 kilómetros de ripio llegamos a la pintoresca capilla de Nuestra Señora del Rosario de las Palmas. Esta pequeña iglesia del siglo XVIII engalana la modesta Villa Las Palmas. Pocos kilómetros más adelante, el camino presenta un abrupto declive, revelando a sus costados la cornisa que acompaña a lo largo de la travesía de cinco túneles cavados en las macizas paredes de roca. Estos sólidos pasajes fueron perforados hacia 1930, para posibilitar el paso entre Córdoba y La Rioja.

Eventualmente, detenemos la marcha para la fotografía; hay pocos lugares para hacerlo dada la estrechez que ha adquirido el camino. Hacia abajo, las laderas de la sierras dejan entrever a la distancia la magnificencia del vuelo del cóndor, hora en que regresan a sus nidos.

De repente, el sol del crepúsculo se cuela por un nubarrón y baña de forma increíble la reserva de Chancaní. Las copas de cientos de miles de quebrachos blancos parecen crear un denso mar verde. En el medio, el río Chancaní zigzaguea como un hilo de plata. Las jarillas, tuscas y espinillos completan el decorado del suelo circundante. A lo lejos, mirando desde la altura de Los Gigantes, se divisan los majestuosos llanos riojanos.

Plus

Excursiones en la reserva

A medida que descendemos desde Córdoba, comienza a dibujarse la interminable recta de tierra que une la cordobesa Pampa de Pocho con La Rioja. A unos siete kilómetros, ya en el llano, los carteles de bienvenida a la reserva natural de Chancaní nos invitan a acampar y a explorar con excursiones guiadas por los guardaparques.

Atractivos

De regreso hacia Córdoba desde la reserva, en lugar de girar a la derecha, hacia la riojana ciudad de Chepes, podemos dirigirnos a Mina Clavero por la RP 15. En la zona está la Quebrada de la Mermela. Maras, cóndores y una variada fauna acompañan la belleza paisajística de los volcanes y esta singular región de la provincia.

Capilla Nuestra Señora de Las Palmas

Esta sencilla capilla es una de las más antiguas de Córdoba y data del 1700. Conserva sus muros originales de adobe, con campanario reconstruido. El interior luce ornamentación de madera e imágenes antiguas. Su oratorio es el más visitado en el noroeste de la provincia.

Datos útiles

CÓMO LLEGAR: desde la ciudad de Córdoba, tomamos la RN 38 hasta Villa de Soto (pasando por Río Ceballos, La Falda, La Cumbre, Cruz del Eje), desviamos por la RP 15 hacia Taninga y en esta localidad tomamos la RP 28 hacia Las Palmas y Chancaní. Son cerca de 230 kilómetros.

PASEOS: reserva natural Chancaní fue creada en 1977 y abarca 4.960 hectáreas. Resguarda celosamente la flora –quebrachos blancos, molles, espinillos y algarrobos– y la fauna –gatos montés, zorro gris y conejo de palo– autóctonas. Se permite acampar y recorrerla en vehículo propio.

Túneles. Tras atravesar los diferentes túneles cavados en la roca, el camino nos conduce desde Córdoba hasta la reserva Chancaní y, más adelante, hasta los llanos riojanos
Túneles. Tras atravesar los diferentes túneles cavados en la roca, el camino nos conduce desde Córdoba hasta la reserva Chancaní y, más adelante, hasta los llanos riojanos

GASTRONOMÍA: es posible comer o comprar bebidas en un pequeño restaurante familiar al costado de la estación de servicio de Villa Taninga, o bien en Las Palmas. Hay modestos puestos a lo largo del camino.

ALOJAMIENTO: las localidades más próximas para alojarse son Salsacate y Taninga, con hotelería básica. Hospedaje Divino Niño (Ruta Provincial 15, Pocho, Salsacate) 200 pesos por persona. Complejo Turístico El Profeta (Ruta 15 s/n, Taninga) 230 pesos por persona.

MÁS DATOS: www.cordobaturismo.gov.ar