Una reserva custodiada por corales en San Andrés

Al ritmo del reggae y el calypso, en la isla San Andrés, en el Caribe colombiano, se disfruta del buen vivir.
Al ritmo del reggae y el calypso, en la isla San Andrés, en el Caribe colombiano, se disfruta del buen vivir.

Las playas “se mueven”, son cíclicas. A veces ganan espacios, pero muchas pierden frente al mar. Hay un proyecto para colocar espolones (espigones), pero nadie quiere dar el primer paso, por el impacto que podría tener en la flora y fauna marinas.

En San Andrés, las playas "se mueven", son cíclicas. A veces ganan espacios, pero muchas pierden frente al mar. Hay un proyecto para colocar espolones (espigones), pero nadie quiere dar el primer paso, por el impacto que podría tener en la flora y fauna marinas.

El cuidado y la protección de la biodiversidad, un punto sensible en cualquier parte del planeta, lo es aún más en San Andrés. En 1993 se creó la Corporación para el Desarrollo Sostenible del Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, conocida como Coralina, aunque sus acciones más intensas se vieron desde 2000 en adelante.

En el Acuario, cuyas aguas muestran las franjas de distintas tonalidades.
En el Acuario, cuyas aguas muestran las franjas de distintas tonalidades.

En aquel año, la Unesco declaró al área como Reserva de Biosfera Seaflower y en 2014 Coralina manejó un presupuesto de 2,6 millones de dólares.

El manejo del agua no es un tema menor. La que se obtiene de perforaciones en acuíferos de 10 a 15 metros de profundidad sólo se utiliza para bañarse y lavar. El agua apta para consumo se genera por un proceso de ósmosis inversa y llenar el tanque cuesta alrededor de 20 dólares, según la zona de la ciudad.

Igual, el cuidado del medio ambiente todavía carga con muchas materias pendientes en una isla en la que, por su tamaño (26 kilómetros cuadrados de superficie y apenas tres kilómetros de ancho), todo queda demasiado expuesto.

Cueva de Morgan, gruta coralina, usada como escondite por el famoso pirata, según la creencia popular
Cueva de Morgan, gruta coralina, usada como escondite por el famoso pirata, según la creencia popular

El aumento de la población también incide, pese a los esfuerzos del gobierno colombiano para regular ese crecimiento, que se disparó no por cuestiones biológicas, sino cuando la isla fue declarada puerto libre (no se paga IVA) con todas las letras.

Por su superficie, la ciudad de Córdoba podría albergar 22 veces a San Andrés. Pero la isla tiene hoy una densidad poblacional mayor que la cordobesa (supera los tres mil habitantes por kilómetro cuadrado).

Todas las personas que se asentaron antes de 1988 tienen residencia y muchos de sus habitantes son descendientes de esclavos africanos. El denominado grupo raizal incluso conserva el creole, una especie de inglés abreviado que aún hoy usan para comunicarse.

El turismo, que es la principal actividad económica, genera ingresos que, en la distribución, arroja salarios promedio que rondan los 320 dólares.

Al ritmo del reggae y el calypso, en la isla San Andrés, en el Caribe colombiano, se disfruta del buen vivir.
Al ritmo del reggae y el calypso, en la isla San Andrés, en el Caribe colombiano, se disfruta del buen vivir.

La otra isla grande del archipiélago es Providencia, ubicada a una distancia de 17 kilómetros. Se puede llegar por catamarán (cuatro veces por semana), viaje que dura tres horas, o por avioneta, en 20 minutos, a un costo de 175 dólares (ida y vuelta).