A caminar por la Huella Andina

El Bolsón, en la provincia de Río Negro, es uno de los atractivos de la ruta llamada Huella Andina.
El Bolsón, en la provincia de Río Negro, es uno de los atractivos de la ruta llamada Huella Andina.

El senderismo es una actividad que en el mundo tiene cada vez más adeptos. La iniciativa llamada Huella Andina invita a participar de un viaje por los paisajes patagónicos más sorprendentes, pero también a realizar un paseo de aventura y de reflexión, donde la senda se adentra en la naturaleza y provoca fuertes emociones en los caminantes.

El proyecto se comenzó a gestar en mayo de 2010 por la Subsecretaría de Desarrollo Turístico del Ministerio de Turismo de la Nación y constituye el primer sendero de largo recorrido de Argentina. Consiste en un recorrido troncal, en general de baja-media dificultad que permite unir mediante senderos señalizados, un total de aproximadamente 540 kilómetros desde la provincia de Neuquén, en la zona de Villa Pehuenia, hasta el área del lago Baguilt en Trevelin, provincia de Chubut.

Consta de 42 etapas y recorre además cinco parques nacionales.

Para unir ambos puntos, se pasa por las inmediaciones de ciudades y localidades como Aluminé, Junín de los Andes, San Martín de los Andes, Villa Traful y Villa La Angostura, en Neuquén, y San Carlos de Bariloche, El Bolsón y El Manso, en Río Negro y lago Puelo, Epuyén, Cholila, Esquel y Trevelin, en Chubut.

Este recorrido atraviesa los parques nacionales Lanín, Nahuel Huapi, Arrayanes, Lago Puelo y Los Alerces, además de reservas provinciales y territorios fiscales y privados. Se corresponde con el corredor biológico de la Reserva de la Biosfera Andino Norpatagónica.

Desde Esquel

La extensión del recorrido determina que los caminantes aborden sólo algunos tramos. En Chubut el punto de partida para los senderistas que se aprestan a cubrir la Huella andina es Esquel.

El diseño del circuito abarca a caminantes con poca experiencia y también a aquellos con niveles de elite.

La etapa 37 (Camping Bahía Solís / Seccional Arrayanes), puede ser una de las elegidas para iniciar el camino. Se puede comenzar desde Neuquén (norte a sur) o a la inversa, de sur a norte.

Los caminantes se orientan al reconocer el sendero por su particular marcación celeste y blanca, que va acompañada de carteles en las cabeceras de cada una de las etapas.

Es fundamental observar el mapa, la folletería y las guías, que están a disposición para el buen caminante.

Ya en marcha, llega lo mejor, la conversación con el paisaje natural, ríos, arroyos, bosques, montañas y cielo, para descubrir a cada paso los secretos mejor guardados de la provincia del Chubut.

El Parque Nacional Los Alerces es la perfecta combinación de naturaleza y servicios. Los senderistas pueden alojarse en el mismo parque nacional o bien en Esquel que brinda numerosas alternativas.

Entre los atractivos de esa ciudad chubutense se pueden señalar la cercanía con el Parque Nacional Los Alerces; mencionado parque, La Trochita (Viejo Expreso Patagónico) que recorre las estepas patagónicas, y la diversidad cultural con el pueblo hermano mapuche, la cultura galesa y sus exquisiteces gastronómicas.

Es interesante empezar la caminata y pensar en un posible encuentro con el huemul, ciervo andino en peligro de extinción. Toda una ilusión para los senderistas amantes de la naturaleza y de aquellos que añoran registrarlo con el lente de su cámara, pero el objetivo principal sigue siendo caminar al aire libre. Esta actividad se ha convertido en un deporte completo con cada días más adeptos que buscan el estrecho contacto y sin agresiones a la naturaleza.

En Villa Futalaufquen, donde se encuentra la Intendencia del Parque Nacional Los Alerces, está también el Centro de Informes y el Museo, establecimiento donde hay una maqueta de Los Alerces que permite visualizar el recorrido de la parte sur de la Huella Andina.

Es importante antes de salir a recorrer las sendas, chequear el estado de cada etapa, lo ideal es confirmar el informe en la seccional del mencionado parque nacional y registrarse. Además, como los tiempos de recorrida, son estimativos, lo ideal es salir bien temprano y caminar siempre acompañado.

Una vez en marcha, el senderista quedará impactado con las experiencias sensoriales que prodiga la naturaleza, el trinar de los pájaros, el agua de los arroyos y el sonido de las hojas al viento.

La visita al alerce Abuelo, o también llamado Lahuán, en voz mapuche, son parte de las postales que se pueden disfrutar en el sur, principalmente en Esquel, lo que pone en valor el circuito Huella Andina que aparece como intermediario para alentar el turismo naturaleza.