Y por el lado de Universal

Hogwarts, el castillo de Harry Potter, inaugurado en junio de 2010 en la Isla de la Aventura de Universal Studios.
Hogwarts, el castillo de Harry Potter, inaugurado en junio de 2010 en la Isla de la Aventura de Universal Studios.

Otro motivo clave para la inversión en el New Fantasyland pasa por la necesidad de no perder terreno frente a Universal que en la Isla de la Aventura materializó Hogwarts, nada menos que el castillo de Harry Potter, con el pueblo, la nieve, la cerveza de mantequilla, los calderos y cientos de capas y varitas mágicas repartidas en todos los rincones.

The Wizarding World of Harry Potter, abrió sus puertas en junio de 2010. Si bien para el turista argentino no existe la opción de ir a Disney o a Universal porque en un mismo viaje se aprovechan todos los parques, para el visitante norteamericano que conforma el grueso del público que concurre a Orlando en búsqueda de entretenimiento fines de semana largos o feriados, sí se plantea esa disyuntiva.

Harry Potter, Los Simpson, Spiderman y la montaña rusa del Increíble Hulk, considerada la mejor (45 metros de altura y alcanza una velocidad de casi 110 kilómetros por hora), constituyen una fórmula efectiva, poderosa y, sobre todo, moderna de Universal para atraer al público adolescente y sacarlo algunas horas de la influencia que ejercen consolas y juegos en red.

Con el tren de la Mina de Blancanieves, Disney le pondrá algo más de vértigo a su propuesta en Magic Kingdom (donde también tiene la tradicional Space Mountain) y las dosis acostumbradas de fantasía para todas las edades.

Consigna: cuidar los dólares

Para visitar Orlando y sus parques en familia existen básicamente dos opciones. La tradicional es contratar pasajes, alojamientos, servicios y tickets en una agencia de turismo, lo cual siempre genera la tranquilidad de tener confirmados todos los pasos del viaje.

Otra posibilidad es intentarlo por cuenta propia. En ese sentido, Córdoba lleva una ventaja significativa que es la presencia de LAN que permite llegar a Miami, previa escala de unas horas en el aeropuerto de Santiago de Chile. También es posible –con dos escalas–, arribar directamente al aeropuerto de Orlando.

Si la idea es llegar a Miami, en el mismo aeropuerto se pueden alquilar vehículos (desde 39 dólares) y optar por el bus (25 por persona) para recorrer las 240 millas en tres horas y media de viaje. La opción del auto (la autopista Florida Turnpike es más tranquila que la I-95) o el bus también está en relación con los objetivos de compras que se plantee el grupo familiar ya que los mismos requieren desplazamiento hasta los grandes outlets o negocios de electrónica.

En tren de cuidar los dólares y los consumos con tarjeta de crédito, medir los gastos es fundamental. En Orlando la comida para una familia no es problema dado que hay variedad y precios para todos los gustos. Por ejemplo, una conocida red de pizzerías (Cici´s) ofrece tenedor libre en ese producto, pastas, ensaladas y postres y gaseosas por cinco dólares por persona.

Las principales cadenas de comida rápida presentan hamburguesas de carne con queso desde un dólar, el combo Big Mac cuesta cinco dólares y restaurantes norteamericanos como el clásico Dennis permiten almorzar o cenar productos de cierta elaboración por 15 dólares con bebida.

Como la mayor parte de la hotelería está preparada para recibir grupos familiares (incluso mascotas), por lo general las habitaciones cuentan con heladera y microondas.

Estos elementos facilitan otra opción como es comprar comida preparada en los grandes supermercados como Walmart o Publix. La libra (medio kilogramo) cuesta alrededor de seis dólares. Se pueden conseguir incluso platos con alguna sofisticación, como ensalada de mariscos. Un básico familiar, pollo al horno sin guarniciones, cuesta cinco dólares.

Una recomendación adicional para viajeros argentinos poco acostumbrados a los picantes consiste en preguntar si la comida contiene jalapeño, especie de ají presente en muchos preparados de esa zona de los Estados Unidos.