Una pileta volcánica se esconde entre las playas de Hawái

A veces pasa que los lugares más sorprendentes del mundo no aparecen en las guías turísticas, y este es uno de esos casos. Se trata de Queen’s Bath, un sitio ubicado en Princeville, al norte de Kauai, en Hawái. Es una pileta natural volcánica al lado del mar, en donde los más valientes se pueden dar un chapuzón para refrescarse.

La mejor época del año para visitarla es durante el verano, cuando las aguas son más tranquilas y las olas permiten disfrutar del destino. Hay que tener especial cuidado con el tamaño de las olas: si superan el metro y medio de altura, se puede convertir en un lugar muy peligroso.

Durante el invierno se recomienda no ir a esta piscina, ya que las mareas son impredecibles y acercarse puede ser una experiencia riesgosa. Para darse una idea, en la época de frío las olas pueden superar los cuatro metros de altura, por lo que ninguna persona debería ingresar al área.

En toda la zona hay señales de advertencia que colocaron los habitantes locales. Una de ellas dice: “28 personas murieron aquí”. Y si bien ahogarse es lo peor que puede ocurrir, las olas inesperadas también pueden producir graves lastimaduras y arruinarle las vacaciones a cualquiera.

Es, en definitiva, una atracción a la que hay que tenerle respeto. Sin embargo, tomando todas las precauciones necesarias, no hay motivos para no conocerla. Todo lo contrario: sus aguas cristalinas y el paisaje que la rodea hacen que sea uno de los puntos más visitados de la región.