¿Un santuario extremo? Sí, suspendido en un precipicio y todo

Parece estar más cerca del cielo que de la tierra. (Ludovico Bee/ Unsplash)
Parece estar más cerca del cielo que de la tierra. (Ludovico Bee/ Unsplash)

De seguro al pensar en iglesias te imaginás lugares apacibles, tranquilos, en mayor o menor medida de fácil acceso. Pero seguro no imaginabas que hay una encaramada a un precipicio, como si fuese una saliente natural de la piedra. La visita al Santuario Diocesano de Verona Madonna della Corona es pura adrenalina.

En el corazón de las rocas 

Este templo tiene una curiosa ubicación en Spiazzi, al norte de Italia. Fue construido en la ladera de una montaña a 774 metros de altura. El escenario natural que lo rodea destaca aún más la belleza del edificio.

Aunque sus orígenes como sitio religioso se remontan a años anteriores, la construcción de la iglesia se terminó definitivamente en 1685, junto con un hospicio para dar alojamiento a los peregrinos que cada vez eran más. Los siglos siguientes se hicieron ampliaciones, reformas en la fachada y los ingresos, pero conservando su esencia.

Hoy es considerado uno de los lugares religiosos más impresionantes de Italia. Los colores tierra de las paredes y el tejado suman a dar la apariencia de construcción natural, mimetizada en la montaña. No es apto para personas con vértigo.