Un paraíso escondido en Panamá

Un conjunto de islotes que deslumbran por su belleza natural y su entorno virgen.

Las islas de San Blas (Panamá) son lo más parecido que se puede encontrar al paraíso en la Tierra. Se trata de un oasis que ha sido muy poco visitado, lo que le agrega más encanto y perfección al lugar.

Lo mejor es que no hay que quedarse en un solo punto, se puede nadar a través del conjunto de 365 pequeñas islas e islotes, de las cuales solo 36 están habitadas. No se necesita lancha, ni ningún medio de transporte para moverse. Quien se anime puede nadar de un pequeño paraíso al otro sin ningún problema (obviamente tomando en cuenta las distancias).

Viajero todo terreno

Quien quiera visitar las islas de San Blas tiene que saber que no va a encontrar todas las comodidades de un all-inclusive, ni grandes cadenas de restaurantes. El lugar está manejado por los locales, que poco a poco han ido improvisando albergues, actividades y, también, se han convertido en guías turísticos. La comida no la va a cocinar un chef con estrellas Michelin, pero sin dudas no tiene nada que envidiarle.

Sin extranjeros

El lugar se ha podido mantener intacto gracias a que no está permitido que extranjeros compren tierras en el lugar. Esto ha mantenido lejos a las grandes cadenas que han intentado instalarse en este paraíso.