Tradición cuzqueña a flor de piel

Catedral, en la Plaza de Armas de Cuzco, ciudad al sur de Perú.
Catedral, en la Plaza de Armas de Cuzco, ciudad al sur de Perú.

El encuentro del mundo andino y el católico se evidencia en la tradición religiosa de Cuzco. Allí veneran al Taytacha de los Temblores, el Cristo moreno, que llevan en procesión por la Plaza de Armas, mientras le arrojan pétalos de ñucchu, desde los balcones.

Las celebraciones de la Semana Santa en el Perú son el reflejo del encuentro entre el mundo andino y el católico. Pero la tradición religiosa se ha forjado en cada región del país con sus propios matices e identidades a través de los siglos. Cuzco no es la excepción.

El lunes 21 de marzo marcará el fervor de la Semana Santa en la ciudad de Cuzco, con la procesión del Señor de los Temblores, el Cristo moreno que es acompañado por más de 20 mil personas por la Plaza de Armas de la ciudad y por sus calles adyacentes.

En esa ocasión, desde los balcones de las casas le arrojan pétalos de ñucchu (salvia esplendes).

La veneración al también conocido como “Taytacha de los Temblores” se inició cuando en marzo de 1650 un terremoto destruyó la ciudad y la imagen del Cristo se colocó en la puerta de la Catedral para aplacar las réplicas del sismo.

Patrimonio cultural

En 2007, la festividad del Señor de los Temblores fue declarada como Patrimonio Cultural de la Nación al reconocerla como un culto religioso que contribuye a la identidad nacional peruana y a la tradición religiosa.

El jueves Santo (24 de marzo), en la basílica de la Catedral, se realizará la misa de la Cena del Señor y adoración al Santísimo. Ese día la población realiza el recorrido de las siete iglesias.

El Viernes Santo (25 de marzo) se sale en procesión, desde la basílica menor de la Merced, el Santo Sepulcro, que es la figura de Cristo muerto dentro de una urna y que acompaña la imagen de la Virgen Dolorosa.

Miles de fieles siguen el recorrido por las principales calles de la ciudad.

Entre el jueves y el viernes, los cuzqueños mantienen la tradición de degustar en sus hogares y en festivales gastronómicos los 12 platos como rememoración de la última cena, oportunidad que tiene la región para mostrar lo mejor de su vasta gastronomía.

Los cuzqueños manifiestan un profundo sincretismo religioso.
Los cuzqueños manifiestan un profundo sincretismo religioso.

Ciudad monumental

La ciudad de Cuzco está ubicada en la sierra sur de Perú. En la Plaza de Armas se encuentra la Catedral y el templo de la Compañía de Jesús. A cuatro cuadras, con sus calles estrechas, empinadas y hermosas casas de estilo colonial, el barrio San Blas recibe a los visitantes que muchas veces llegan en búsqueda de los famosos artesanos que hacen obras de imaginería, cerámica, tallas de madera y piedra y orfebrería.

En los últimos años se ha desarrollado una suerte de servicios turísticos con alojamiento, comedores y bares que tanto de día como de noche muestran la bohemia cuzqueña.

Una de los mejores momentos para ir a San Blas es la Feria de los Sábados, en la que se puede admirar una extraordinaria muestra de arte y artesanía, música y muestra gastronómica local.

Típica callecita de la traza urbana cuzqueña.
Típica callecita de la traza urbana cuzqueña.

Machu Picchu

Quienes visiten Cuzco también podrán ser testigos de la impresionante arquitectura incaica a través de sitios arqueológicos como Sacsayhuaman, Qenko, Tambomachay, Ollantaytambo o Puka Pukara.

Y ubicado a poco más de un centenar de kilómetros, al noroeste de la ciudad, se encuentra el Santuario Histórico de Machu Picchu, ubicado en un entorno de extraordinaria belleza. La ciudadela inca, es considerada una de las siete Nuevas Maravillas del Mundo y probablemente haya sido la creación urbana más impresionante del imperio incaico.

Es importante señalar que por mantenimiento integral, se dispuso la suspensión de visitantes a la montaña Wayna Picchu del 1 al 15 de abril, mientras que a la montaña Machu Picchu del 16 al 30 de ese mismo mes.

La visita a la ciudadela de Machu Picchu se podrá realizar con normalidad.