Se conocieron en un "work and travel" y ahora viajan por Latinoamérica a bordo de una van

Ella es cordobesa y su novio estadounidense. Se conocieron trabajando en un hotel de Colorado, Estados Unidos. 

Agostina es de Córdoba tiene 26 años y está recibida de arquitecta. Mientras estudiaba usaba sus vacaciones para hacer programas de “work and travel” en Estados Unidos. Conoció a Dougie durante una de esas estadías en Vail, Colorado.

Lo que nació primero fue el amor de ambos por los viajes y fue así que decidieron hacer alguna travesía juntos. Mientras planificaban el itinerario se pusieron de novios.

Ahora recorren América latina a bordo de una van que ellos mismos acondicionaron para la travesía.

“Me recibí de arquitecta en noviembre y a los 10 días me estaba subiendo al avión para volver a Estados Unidos. Compramos la van en diciembre, en marzo la construimos y en agosto salimos de viaje”, relata Agostina.

“Lo más difícil es dejar atrás el confort de tu casa (un baño con agua caliente, wifi, agua corriente) tus amigos tu familia y salir a la ruta, a lo desconocido”, arranca diciendo ella y agrega: “Una vez que disfrutas de la libertad de esta vida nómade, de tener el resto de los días para hacer lo que te hace feliz no tiene precio”.

La joven cordobesa cuenta que junto a Dougie han dormido en desiertos, playas, selvas, ciudades y montañas.

Su idea de viaje es “ir despacio, absorber todo el aprendizaje de la aventura y aprender a estar preparado para cualquier eventualidad. Desde quedar atascados en el barro hasta conocer lugares donde te quedarías a vivir”.

Lo desconocido

Consultados sobre qué fue lo que más les sorprendió de su viaje, Agostina cuenta que aquellos encuentros inesperados son lo más lindo.

Y relata: “Estábamos manejando sin rumbo en El Salvador, uno de los países con más mala fama en cuestiones de seguridad.  No sabíamos dónde íbamos a dormir esa noche. Una pick up roja se coloca al lado nuestro en el medio de la ruta, nos toca bocina y nos gritan:´¡Queremos conocerlos, síganme hasta mi rancho!´ Nosotros no lo dudamos y seguimos a esta gente totalmente desconocida. Terminamos teniendo una de las mejores noches del viaje, tomando cerveza y cocos en la pileta hasta las 4 de la mañana”.

Además cuenta que algo similar les ocurrió en Centroamérica: “Un señor nos invitó a pasar unos días en su campo en Nicaragua. Y en Guatemala una hermosa familia nos recibió con una deliciosa comida típica y una ducha de agua caliente (que valen oro)”.

Para cerrar, ellos reflexionan sobre la seguridad a la hora de viajar: “Una de las preguntas que más nos hacen es si es seguro o no. Muchos nos recomiendan que no vayamos a determinados lugares. Esas recomendaciones generalmente vienen de gente que jamás lo ha visitado. Nuestra experiencia demuestra todo lo contrario, la amabilidad de todas las personas que nos hemos cruzado es inexplicable”.

Sus imperdibles

“De los lugares que hemos visitado el volcán Acatenango (ubicado en Guatemala) está primero en nuestra lista. Caminamos por cinco horas en un sendero súper difícil para pasar la noche mirando cómo el volcán de fuego erupcionaba en frente nuestro. El suelo se movía y se escuchaba el estruendo para luego ver cómo la lava roja se escurría por la ladera del volcán. Impresionante”.

Para seguirlos

Los pueden buscar en Instagram como @lacobra_on_the_road. Agostina y Dougie llaman "La Cobra" a su medio de transporte y casa, una antigua van refaccionada.