El santuario japonés que se derriba y reconstruye cada 20 años

La tradición celebra la creencia de que la naturaleza muere y renace en ese período de tiempo. (123RF)
La tradición celebra la creencia de que la naturaleza muere y renace en ese período de tiempo. (123RF)

El Santuario Ise-jingu es uno de los sitios religiosos más importantes del sintoísmo en Japón. El sintoísmo es la segunda religión en cantidad de fieles del país, por detrás del budismo. Se basa en la veneración de los espíritus de la naturaleza.

En una tradición centenaria, destruyen los templos para volver a alzarlos en una copia fiel.

Constante renacer

Ise-jingu se trata de un gran complejo dividido en varios templos. Entre ellos, se destacan los santuarios de Naiku y Geku. Ambos son derribados y reconstruidos cada veinte años.

La arquitectura adornada con detalles dorados se basa en el uso de maderas locales y estructuras desmontables, lo  que facilita su reconstrucción.

La tradición marca que los edificios sean rehechos a intervalos regulares, siguiendo fielmente el diseño original. Esto permitió que el estilo sagrado sea replicado a través de los siglos hasta nuestros días.

Este estilo arquitectónico es conocido como Shinmeizukuri y al ser típico de las construcciones sintoístas, tiene fuerte conexión con la espiritualidad y no puede ser copiado en ningún otro santuario fuera de la zona.

Los templos

Naiku, también llamado Santuario Interior está dedicado a la diosa del sol, Amaterasu Omikami. Según la tradición, de ella desciende la familia imperial de Japón.

Geku, el Santuario Exterior está dedicado a Toyouke Okami, diosa de la agricultura y las cosechas.

Cada dos décadas toma lugar la ceremonia ancestral de purificación y ambos se reducen a escombros para volver a construirse. Una tradición que celebra la creencia de que la naturaleza muere y renace en este período de tiempo.

El último ritual de edificación fue en el  año 2013, por lo que el próximo tendrá lugar en el año 2033.