¿Qué hay de nuevo en Disney?

Disney (Fotomontaje de Javier Candellero).
Disney (Fotomontaje de Javier Candellero).

Inauguró su nuevo Fantasyland, con la Sirenita como atracción central, pero en 2014 pondrá en marcha el tren de la mina de Blancanieves. Sumará vértigo a su propuesta para competir contra la exitosa Isla de la Aventura, donde está el castillo de Harry Potter.

La eterna magia de Disney tiene una receta bien terrenal: la renovación periódica de sus atracciones en Magic Kingdom. Ya sea embarcado en sus clásicos infantiles; en los personajes en 3D de Pixar -algunos a punto de llegar a la mayoría de edad como el vaquero Woody y su pandilla de Toy Story- o en la explosión taquillera del capitán Jack Sparrow, el gigante norteamericano del entretenimiento siempre pone algo nuevo para sorprender.

Esta vez, y sólo como tentempié de lo que vendrá, le apuntó al corazón de las niñas pero, como siempre ocurre con sus creaciones animadas o mecánicas, es difícil abstraerse al encanto que generan cualquiera sea la edad.

A principios de diciembre pasado, con un gran show de fuegos artificiales y con Mickey y el CEO de los Parques y Hoteles de Disney, Tom Staggs, como anfitriones, quedó inaugurado en su parque de Orlando la extensión del Fantasyland.

La obra insumió 600 millones de dólares, cinco años de trabajo y colocó por ahora como atracción central a la Pequeña Sirenita, con un paseo bajo el mar a bordo de almejas color pastel que se desplazan entre olas, personajes de la historia y música.

Unas 200 figuras audio-animatronics intervienen en la atracción. La bruja animada de Úrsula es quizá la más tecnológica de todas. Cuenta con una función de compresión y estiramiento en su torso y materiales flexibles que le permiten rebotar con la música y la hacen sencillamente impresionante.

Pero la cosa no acaba ahí. En 2014 comenzará a rodar por las vías uno de los sueños inconclusos del creador del imperio, la mina de Blanca Nieves y los Siete Enanitos, un recorrido por una montaña rusa cubierta, donde los boogies con los visitantes circularán entre diamantes, canciones, efectos especiales y la sombría amenaza de Maléfica, la bruja del cuento.

Blancanieves es un ícono para el imperio Disney. Fue el primer largometraje sonoro y a color realizado en 1937 por el propio Walt Disney, basado en un cuento de los hermanos Grimm. Antes, el ítalo-argentino Quirino Cristiani (a quien Walt tentó en la década de 1940 para radicarse en Estados Unidos) había realizado un largometraje animado, pero mudo y en blanco y negro.

A partir de Blancanieves, la industria nunca paró de crecer, entre otras razones porque le permitió al cineasta norteamericano formar el equipo de animadores que lo acompañaría en la larga saga de éxitos cinematográficos: Pinocho, Fantasía y la corte de personajes encarnada en Mickey, Donald, Goofy y Pluto.

Tal vez esa sea una de las razones por las que ahora sus sucedáneos están poniendo toda la experiencia acumulada en parques y cientos de millones de dólares en la nueva atracción de la mina de Blancanieves. Decenas de operarios y grúas trabajan día y noche, incluso los fines de semana, para dar forma a la Mina de Diamantes. Los visitantes pueden “espiar” el avance de la obra a través de rendijas estratégicamente ubicadas en la zona perimetral.

Cuando abra sus puertas, algo habrá cambiado para siempre adentro de Magic Kingdom. A mitad del año pasado, Disney ya había ofrecido un anticipo de la reforma al Fantasyland con el nuevo vuelo de Dumbo, un segundo y enorme carrusel ubicado junto con una carpa de circo. Bajo ese espacio existen enormes peloteros y juegos didácticos, acompañados por los personajes del cuento.

Pero ahora que se inauguró el paseo de la Sirenita, con un contorno externo que incluye un recorrido por cuevas, cascadas, castillos, un restaurante temático y hasta una taberna, el proyecto adquirió otra fisonomía.

Lo que hay que saber

Alojamientos. Hoteles para gastar lo justo. Para definir la hotelería en Orlando, lo primero a determinar es si el viaje incluirá o no compras. En este último caso, la mejor opción es estar cerca del circuito comercial de outlets y casas de tecnología, para lo cual la cadena Rosen está inmejorablemente ubicada. La compañía cuenta con varios hoteles, pero tanto Rosen Inn como Rosen Plaza están ubicados en la International Drive, un bulevar estratégico que conecta con supermercados, bares, restaurantes y otras atracciones de la ciudad. En el caso del Rosen Inn se trata de un característico resort con pileta y comodidades en la habitación como heladera y microondas. De acuerdo a la temporada, su precio oscila en los 59 dólares la habitación con dos camas dobles.

Rosen Plaza, en cambio, es un hotel con más lujo y comodidades, pero igualmente accesible. Su rango de precios arranca en los 119 dólares la habitación estándar, suficiente para dos mayores y dos niños. Ambos cuentan con estacionamiento y minimercados que permiten adquirir bebidas y comidas listas para consumir en sus jardines o en la habitación a precios acomodados.

Datos

Nombre oficial: Estados Unidos de América.

Capital: Washington DC.

Gobierno: república federal.

Población: 308,7 millones de habitantes, según datos de 2010.

Superficie: 9.826.600 kilómetros cuadrados.

Idioma: inglés.

Moneda: dólar estadounidense.

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