Qué hacer durante una escapada a Chile

Pocos hoteles en el mundo pueden imponerse sobre el paisaje que los contiene. Muy pocos pueden competir contra el entorno hasta convertirse en un destino por sí mismos. El Chelsea de Nueva York y el Ritz de París, por citar dos donde este viajero sueña con dormir alguna vez. El Alvear Chile siempre estuvo cerca. Por la distancia y el tiempo, viajar al país trasandino ya no es un plan impensado. Y para una escapada de pocos días, las opciones que ofrece son muy variadas y atractivas.

Lleno de rincones, personajes, naturaleza, cultura, montañas, desiertos y gastronomía, el vecino país tiene mucho para ofrecer. Aunque con una sola escapada no alcanza, estos son los imperdibles para visitar en tres regiones chilenas.

Nunca duerme

La Región Metropolitana es activa, dinámica, diversa y multicultural. Además del encanto propio de una gran ciudad, cuenta con viñedos, centros de artesanías y lugares para practicar deportes de aventura.

La visita obligada es la capital del país: Santiago. Allí se puede disfrutar del turismo urbano por los barrios más bohemios y el centro histórico, y de la gastronomía en terrazas al aire libre. Subir el cerro San Cristóbal en teleférico y disfrutar de la vista a la ciudad es un paseo recomendado. Reinaugurado en 2016, constituye uno de los circuitos más interesantes de Chile por sus vistas panorámicas y por la imponente imagen de la Inmaculada Concepción, de unos 14 metros de alto.

Visitar una viña en el Valle de Maipo y vivir la experiencia del vino es otro imperdible en esta zona. Por otro lado, en el sector del Cajón del Maipo, los senderos para practicar trekking o cabalgatas también se convierten en un atractivo panorama para una escapada.

Belleza natural

La Región de Valparaíso es la zona turística por excelencia. Un extenso litoral, deslumbrantes valles y una imponente cordillera forman un combo imbatible. Esta área ofrece diversos tipos de turismo, como el rural, el cultural, el de negocios, el ecoturismo, el de montaña y el de cruceros.

Recorrer los cerros de Valparaíso es casi una máxima para descubrir su arte bohemio y callejero.

Además, es impostergable la visita a la casa museo de Pablo Neruda en Isla Negra. Por la potencia evocadora de los objetos que guarda y por su entorno dominado por la presencia del mar, la vivienda de Isla Negra es una especie de compendio visual y material del imaginario poético del autor.

Pasar por el pueblo minero de Sewell es un imperdible en O’Higgins. Esta zona fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 2006, por su alto valor cultural.

¿Más planes? El Valle de Colchagua es un verdadero abanico de atractivos. Allí hay diversas actividades culturales y se puede disfrutar del buen vino y de cabalgatas por los viñedos.

Cielo, mar y tierra

En la Región de Coquimbo, los contrastes maravillan. No por nada la llaman “la región estrella”. Aquí, las diferentes opciones se conjugan en un combo perfecto para disfrutar del cielo más transparente, las aguas más cálidas y los valles vigilados celosamente por la Cordillera de los Andes.

El Valle de Elqui, junto con La Serena, es una de las zonas más turísticas del norte del país, no sólo por su belleza natural sino también por su espiritualidad y su mística. Las cabalgatas por este valle y la práctica de trekking por los viñedos y miradores son actividades que no pueden obviarse.

Recorrer el centro histórico de Coquimbo y La Serena es viajar al pasado para conocer la historia. Y disfrutar, por la noche, de algún tour astronómico corona este destino.

También Viña del Mar es una parada indiscutible. Se puede recorrer el centro de la ciudad y sus playas a pie, o bien subirse a una bicicleta para ir desde Reñaca hasta Concón. Conocida como la capital turística de Chile, por sus playas y su cercanía con la capital, Viña del Mar cuenta con diversos centros de entretenimiento y es sede del Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar, el evento musical más grande de Hispanoamérica.