Paseo por Lisboa, entre laderas y colinas

Laderas y colinas. Las calles de la capital portuguesa, con empinadas subidas y bajadas, pueden ser recorridas en ascensores antiguos, tranvías o, para los que se atreven, caminando.
Laderas y colinas. Las calles de la capital portuguesa, con empinadas subidas y bajadas, pueden ser recorridas en ascensores antiguos, tranvías o, para los que se atreven, caminando.

Lisboa, la capital portuguesa que vio partir a los históricos navegantes, nos recibe con los brazos abiertos de un Cristo Rey de 28 metros de altura, inspirado en el de Río de Janeiro. La imagen nos provoca cierta nostalgia por Latinoamérica, que nos espera del otro lado del continente europeo.

La propuesta es caminar por las calles y los barrios de la ciudad, pero antes debemos tomar aire profundamente y así podremos afrontar sus calles con empinadas subidas y bajadas. Otra opción es recurrir a los famosos ascensores y tranvías de la capital lusa, que conducen por laderas y colinas sin mayor esfuerzo.

Barrio Bajo: la Baixa

En el corazón del centro histórico de Lisboa se encuentra la Baixa, el punto perfecto para comenzar la visita por la ciudad. Este barrio de calles rectas está situado a orillas del río Tejo (el más largo de la península ibérica) y se lo conoce también como Baixa Pombalina, ya que fue totalmente reconstruido por el Marqués de Pombal luego de su destrucción por un terremoto, en 1775.

Recorremos su calle principal: la Rua Augusta, una peatonal que nos permite descubrir su estilo clásico y sus importantes comercios y hoteles. No podemos dejar de pasar por las Plazas de Rossio y Restauradores, con sus imponentes monumentos que nos cuentan sobre la liberación de Portugal del dominio español.

Ascensores y tranvías

En el camino por el barrio de la Baixa, podemos encontrar el pintoresco Elevador de Santa Justa en la Plaza do Carmo. Este bello ascensor de hierro forjado fue construido por un alumno del arquitecto francés Gustave Eiffel. Es el único ascensor vertical de Lisboa, pero no esperemos sensaciones fuertes: la vieja maquinaria sube muy lentamente por los 45 metros de alto que mide la torre. A veces, hay que esperar un poco para poder subir ya que solo entran 25 personas. Arriba nos encontramos con una cafetería y una vista panorámica.

Otra opción imperdible son los históricos tranvías amarillos y rojos, que mantienen su estructura y estética original con su interior de madera desde el siglo XVIII. La red está compuesta por cinco rutas y 58 tranvías, de los cuales 40 son tranvías tradicionales. Subirse a estos pequeños y nostálgicos medios de transporte en Lisboa es como un viaje en el tiempo y un reparador descanso para llegar a los barrios altos de la capital portuguesa.

Barrio Alto y Chiado

El Alto es uno de los barrios más atractivos de Lisboa por su historia de bohemia y aristocracia, con muchas librerías y bares e importantes locales de moda. Al recorrer sus calles angostas y adoquinadas, podemos descubrir una mezcla de lo antiguo y las nuevas tendencias. La cantidad de miradores convierten al barrio Alto en un lugar ideal para admirar la parte baja de la ciudad, que se pierde a orillas del río Tejo. En el camino, podemos admirar los azulejos blancos y azules que decoran paredes de casas y edificios y llegar a conocer las principales iglesias del barrio: Nuestra Señora de Loreto, Nuestra Señora de Encarnación y Nuestra Señora de los Mártires. Por la noche, el paisaje cambia drásticamente y la zona se llena de jóvenes que disfrutan del comienzo de la vida nocturna.

El Castillo San Jorge

Con más de ocho siglos de historia, este castillo se destaca por su ubicación en la colina más alta de Lisboa: la colina de San Jorge. La edificación fue construida en el año 138 a.C. Se trata de la primera fortificación de la ciudad y fue ocupada por fenicios, romanos y musulmanes. Al acceder al castillo, luego de pasar bajo el arco del mismo nombre, podemos pasear libremente entre sus 11 torres, el patio de armas, los calabozos, asomarnos entre cañones y disfrutar de una de las mejores vistas de la ciudad. Un músico callejero nos acompaña mientras realizamos la empinada subida hasta la entrada del castillo donde, además, son frecuentes los festivales de música y teatro.

Al recorrer sus jardines y perdernos entre sus senderos nos sorprende encontrarnos también con un restaurante, un museo y una tienda de regalos, la excusa perfecta para intercalar el recorrido al aire libre con un reparador descanso.

Datos

Nombre oficial: República Portuguesa.

CAPITAL: Lisboa.

GOBIERNO: república unitaria semipresidencialista.

POBLACIÓN: 10.562.178 habitantes.

SUPERFICIE TOTAL: 92.391 kilómetros cuadrados.

IDIOMA: portugués.

MONEDA: euro.

El tranvía 28

Este tranvía de madera es el más concurrido por los turistas, ya que recorre 10 kilómetros de Lisboa y permite disfrutar de los barrios más pintorescos. A su paso, su campana no para de repiquetear para alertar a los peatones distraídos que suelen ocupar las calles angostas por las que transcurre.

PLUS

Fado en Lisboa

Hablar de música tradicional portuguesa es hablar de fado. Es el género musical local que canta con tristeza y melancolía por el imperio perdido y la patria. Uno de los mejores lugares para disfrutarlo es en el barrio de Alfama.

Torre de Belém

La torre está situada en la de-sembocadura del río Tajo, en el barrio Lisboeta de Belem e inicialmente, sirvió para la defensa de la ciudad. Luego, se convirtió en centro aduanero y faro. Actualmente, es considerada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco.

DATOS ÚTILES

CÓMO LLEGAR: en avión desde Córdoba, Aerolíneas Argentinas, TAP Air Portugal y Gol. más opciones desde Ezeiza (Buenos Aires). El vuelo promedia las 20 horas.

ALOJAMIENTO: alrededor de la Avenida de la Libertad están los mejores hoteles.

Más datos: www.visitlisboa.com