Parque Lage, una parada obligada para cuando volvamos a Río de Janeiro

El lugar forma parte de la floresta del Parque Nacional de Tijuca. (123RF)
El lugar forma parte de la floresta del Parque Nacional de Tijuca. (123RF)

Las playas de Copacabana, Ipanema, Leblon y Barra de Tijuca; el Pan de Azúcar; el Cristo Redentor; la escalera de Selarón; el Maracaná… la lista de los imperdibles de Río de Janeiro sigue y suma atractivos constantemente.

Uno de los sitios que en los últimos años se ganó su lugar entre las preferencias de los turistas antes de la pandemia (los locales lo disfrutaban desde hacía rato) es el Parque Lage, que conjuga 52 hectáreas de verde con una casona antigua llena de arte a los pies del Corcovado.

Forma parte de la floresta del Parque Nacional de Tijuca y tiene senderos que conducen a palmeras imperiales, lagos, islas artificiales, cuevas y acuarios; además de un jardín de estilo romántico europeo donde las familias hacen picnics o los solitarios van a leer.

Pero probablemente lo que más llama la atención de este espacio es el edificio principal, una antigua réplica de un palazzo donde hoy funciona la Escuela de Artes Visuales del Parque Lage, que ofrece capacitación a artistas y organiza eventos culturales.

El patio central de la casona es el que más popularidad tiene en Instagram: una piscina rodeada de galerías con todo el verde de la floresta de fondo. En ese punto también está el Bistrô Plage, que ofrece desayunos, almuerzos y cenas con productos orgánicos.

Si el día está despejado, se puede ver al Cristo Redentor sobre el Corcovado. Un dato no tan conocido es que desde allí parte un sendero de unas dos horas de exigencia alta para subir hasta el Cristo.

El parque abre todos los días de 8 a 17 (en verano, de 8 a 18), por lo que conviene ir temprano. En el Bistrô, el horario se extiende de 9 a 23 durante la semana. Queda en avenida Rua Jardim Botânico 414 y la entrada es gratuita.

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A unas cuadras del Jardín Botánico

Una buena decisión es aprovechar la visita y hacer también el Jardín Botánico, que se ubica en la misma avenida, a unas nueve cuadras.

En este oasis verde, que tiene al Cristo Redentor como telón de fondo, se destacan altísimas palmeras imperiales, orquídeas, bromelias y plantas medicinales, además de lagunas, fuentes y un jardín sensorial.

Una opción para disfrutar apenas sea posible viajar con normalidad.