Nueva normalidad: ¿cómo será ir de compras cuando viajemos?

La higiene y el distanciamiento social, dos claves de los nuevos modos de comprar. (Imagen ilustrativa/123RF)
La higiene y el distanciamiento social, dos claves de los nuevos modos de comprar. (Imagen ilustrativa/123RF)

Además de los protocolos internacionales para aviones y aeropuertos, el Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC, por sus siglas en inglés) definió también medidas globales para implementar en locales al aire libre y comercios minoristas tras las flexibilización de las restricciones impuestas por la pandemia del coronavirus.

Se trata de las normas que van a regular nuestra forma de hacer compras cuando viajemos. Para elaborarlas, el organismo se basó en las políticas aplicadas por The Bicester Village Shopping Collection, una cadena de lujo que reabrió con éxito sus propiedades en China.

En primer lugar, los locales deben asegurarse de mejorar su higiene a través de prácticas de limpieza profunda, que incluyen la revisión de las normas de limpieza relacionadas con los baños y las instalaciones para cambiar bebés, o los espacios privados para clientes, por ejemplo.

Además, deben garantizar que haya desinfectante de manos con contenido de alcohol en los baños, cerca de las entradas y salidas y en distintos puntos a lo largo de los establecimientos.

La experiencia del cliente

Los comercios también tendrán que implementar otros procedimientos que refuercen la seguridad de los clientes, como el control de temperatura en los accesos, el distanciamiento social (a través de marcas visuales o carteles) y la gestión de las filas (controlando el número de personas que pueden ingresar a cada lugar).

El uso de barbijo (si forma parte de las normas aplicadas en el país), la gestión de las playas de estacionamiento para prevenir aglomeraciones y la alternativa de brindar guantes descartables a los consumidores son otras medidas a considerar.

Asimismo, la WTTC impulsa a minimizar el contacto entre vendedores y clientes a través de la digitalización de servicios como compras virtuales, menús electrónicos y pago sin contacto; y a suspender los espacios que no puedan garantizar las normas de higiene y distanciamiento social, como los parques infantiles y los cajeros automáticos.