Las ruinas del castillo de Spiš

En Eslovaquia se encuentra uno de los castillos más grandes de toda Europa: el castillo de Spiš, el cual corona un monte sobre la ciudad de Spišské Podhradie y el pueblo de Žehra.

Este castillo fue construido sobre las ruinas de uno más antiguo, hace unos 900 años, en el siglo XII. Como la zona en la que se encuentra era un importante centro político, económico y cultural, varios reyes y familias lo poseyeron.

La última familia que vivió ahí –hasta 1945–, los Csákys, lo dejó en ruinas después de un gran incendio en 1780. Cuando finalizó la guerra, se puso en marcha la recuperación, restauración y reconstrucción del edificio, que hoy es monumento nacional. Miles de turistas lo visitan, no solo para ver su increíble arquitectura y el paisaje que lo rodea, también para recorrer el museo que alberga adentro.

Recorriendo el museo

Muchas partes del castillo están reconstruidas y transportan a los visitantes a la época en la que estaba habitado. En la cocina se puede ver cómo los cocineros preparaban la comida de los señores y en la parte de arriba se pude disfrutar del salón en donde se hacían largas fiestas. También es posible recorrer los dormitorios, la armería, la capilla y  el cuarto de tortura. Pero la mejor parte está en lo más alto de la torre, desde donde se tiene una vista panorámica de todo el lugar.

Para tener en cuenta: el castillo de Spiš abre sus puertas todos los días entre las 9 y las 18, y de octubre a abril entre 9 y 16. Permanece cerrado durante el invierno.