La isla griega que deberías conocer (y que no es ni Mykonos ni Santorini)

Cefalonia es la más grande las islas Jónicas, un archipiélago griego poco difundido por estas latitudes. Un dato de color que sí puede resultar familiar es que en este lugar se filmó la película La mandolina del capitán Corelli.

Más allá de ese hecho anecdótico, lo que verdaderamente sorprende de Cefalonia son sus contrastes naturales: en 786 kilómetros cuadrados conviven montañas cubiertas de pinos, cuevas de murciélagos, viñedos, playas de arena suave, tortugas, cabras y caballos salvajes que pastan en las laderas del monte Aenos.

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La playa más famosa

Esta isla también es reconocida por alojar una de las 30 mejores playas del mundo: Myrtos. Se encuentra en la región de Pylaros, a lo largo de la costa noroeste de la isla. Está rodeada de impactantes acantilados y se distingue por su arena blanquísima, que contrasta con el azul eléctrico del mar.

Se puede llegar hasta este rincón en barco, aunque lo más económico es ir en un vehículo particular hasta el pequeño pueblo de Divarata, desde donde se debe descender durante dos kilómetros hasta la bahía.

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Otra parada obligada

No hay que irse de Cefalonia sin visitar el pequeño puerto de Fiskardo, conocido por sus encantadores edificios y restaurantes de mariscos y pescado del siglo XVIII, como Apagio y Panormos.

Si bien el paseo puede ser corto, va desde un bosque de pinos hasta el faro que se encuentra en la cima, desde el cual la vista a la vecina isla de Ítaca es impresionante. Se puede ir a pasar el día a esta zona, en donde se despliegan también las hermosas playas de Emplisi y Foki.