La isla de Campeche, una parada obligatoria en Florianópolis

El lugar es ideal para nadar y hacer esnórquel en agua increíblemente cristalina y turquesa. (123RF)
El lugar es ideal para nadar y hacer esnórquel en agua increíblemente cristalina y turquesa. (123RF)

A menos de diez minutos de navegación desde la costa de la playa Campeche se encuentra un paraíso de aguas turquesas, arenas blancas y abundante vegetación.

Con menos de dos kilómetros de largo y aproximadamente 500 metros de ancho, la isla de Campeche se destaca por su playa de arenas blancas y suaves que le dan la espalda al mar abierto, generando una enorme piscina natural. Se trata de un lugar ideal para nadar y hacer esnórquel en agua increíblemente cristalina y turquesa, aunque bastante fría, llena de peces.

Es un área de preservación ambiental que controla el turismo masivo con el objetivo de cuidar la flora y la fauna autóctonas.

Valor arqueológico

Además de tener una de las playas más lindas de Florianópolis, la isla de Campeche fue declarada en el año 2000 como Patrimonio Arqueológico y Paisajístico Nacional por el IPHAN (Instituto de Patrimonio Histórico y Artístico Nacional).

Y es que aquí se pueden encontrar sitios con pinturas rupestres y petroglifos con miles de años de antigüedad a los cuales se accede mediante un recorrido con costo extra que incluye un paseo guiado entre la vegetación y los curiosos coatíes.

Cómo llegar

A la isla de Campeche se llega en barcos de pescadores desde tres puntos de Florianópolis. Lo más práctico es ir desde la playa Campeche que queda justo en frente de la isla, a menos de diez minutos. Otras opciones son partir desde la playa de Barra de Lagoa, navegando una hora y media aproximadamente, o desde la Playa de Armação, unos 40 minutos.

Al desembarcar, los guías especializados dan la bienvenida y explican las precauciones que hay que tener para minimizar el impacto de la visita.

Los horarios

Lo mejor es visitar la isla bien temprano por la mañana. Se vuelve aproximadamente a las 16 y el tiempo máximo de permanencia es de cinco horas.

Debido a la enorme cantidad de turistas que buscan conocerla, se limitó el número de visitantes: sólo se permite un máximo de 800 personas al mismo tiempo en la isla. Es por esto que en temporada alta conviene reservar el lugar con anticipación.

Una parada para recargar energías

Hay un único restaurante en la isla: el Bacalhau. Ofrece platos ricos y abundantes como rabas y pescado frito. No aceptan tarjetas de débito ni crédito, pero tampoco resulta costoso.