Insólito: el misterioso túnel de caracoles de Reino Unido

La cueva subterránea de Shell Grotto está adornada con más de 4 millones de caracoles. Nadie sabe quién la construyó ni por qué.

En la pequeña localidad de Margate (Reino Unido), al final del norte de la costa de Kente, se encuentra uno de los lugares más extraños del mundo: la cueva subterránea de Shell Grotto.

A simple vista parece una típica tienda de suvenires, pero en la parte posterior aparece un túnel de roca iluminado por pequeñas lámparas de techo. Cubriendo las paredes se pueden ver todo tipo de caracoles: pequeños, grandes, circulares, con formas raras, lisos y con relieve.

Lo más curioso es que se trata de un túnel que baja a través de 30 metros hasta formar una elegante rotonda y termina en una especie de altar. Cada uno de los 4,6 millones de caracoles que adornan el lugar está perfectamente acomodado en la pared para crear patrones coherentes. ¿El misterio? Nadie sabe quién lo hizo, por qué, ni cuándo. Sin embargo, se cree que puede ser una gruta del siglo XVIII, cuando se comenzó a construir este tipo de espacios como una novedad arquitectónica en las casas de la zona.

Aunque hoy ya no se puede apreciar, originalmente cada caracol estaba pintado a mano en tonos de amarillo, azul, blanco y crema. Los colores se fueron gastando con la humedad del lugar.

La visita

El lugar abre todos los días de 10 a 17. Para poder ingresar, hay que abonar una entrada de 5,5 dólares (unos 110 pesos argentinos) para adultos y de 2 dólares (alrededor de 40 pesos argentinos) para niños de entre 4 y 16 años.