La increíble formación de La Ola en Arizona

La oficina del parque donde se encuentra La Ola otorga sólo 20 permisos por día y para llegar a la formación rocosa hay que realizar una excursión de 5 kilómetros por paisajes con grandes pendientes de más de 107 metros de altura. (123RF)
La oficina del parque donde se encuentra La Ola otorga sólo 20 permisos por día y para llegar a la formación rocosa hay que realizar una excursión de 5 kilómetros por paisajes con grandes pendientes de más de 107 metros de altura. (123RF)

Una formación rocosa que data del periodo jurásico y que soprende por sus formas ondulantes repletas de rojos, naranjas y ocres. Está ubicada en un área silvestre protegida llamada Paria Canyon-Vermilion Cliffs Wilderness, que se encuentra al norte de Arizona y al sur de Utah, Estados Unidos, en medio de un desierto formado por mesetas, pendientes pronunciadas y cañones profundos e imponentes.

Es conocida como "la ola del desierto" y su singular paisaje atrae la mirada de fotógrafos y amantes de deportes al aire libre que se lanzan a la aventura de encontrarla. Originalmente se trataba de un conjunto de dunas que fueron modicadas a lo largo de millones de años por la erosión del viento y las lluvias, dando origen a este paisaje increíble de roca compacta.

La oficina del parque otorga sólo 20 permisos por día y para llegar a la formación rocosa hay que realizar una excursión de 5 kilómetros por paisajes con grandes pendientes de más de 107 metros de altura. Quienes se dispongan a la aventura de visitarla tendrán que soportar altas temperaturas que pueden superar los 38 grados, vientos fuertes, la posibilidad de una tormenta de arena y la escasa sombra para descansar del sol implacable de la zona desértica.

La Ola es conocida también como The Wave y no es tan fácil de encontrar porque en el lugar no hay demasiada señalización. La razón de la falta de información se debe a una política del parque para mantener la salud e integridad natural de la región. Las rocas son frágiles y pueden dañarse con el paso de los visitantes. Para poder hacer la visita, se gestiona un permiso en la oficina que regula el lugar y allí se otorga una guía oficial para llegar al destino utilizando una brújula o un GPS.