Historia y vanguardia van de la mano

Londres es un centro neurálgico cultural donde conviven numerosas atracciones antiguas y modernas. Esa capital invita a recorrer sus fascinantes contrastes y así lo hace el importante flujo turístico extranjero que la visita.

Cuando se visita por primera vez Londres, la capital del Reino Unido, hay que manejar el tiempo disponible para sacarle el mayor provecho, sin descuidar el presupuesto del que se dispone.

Una de las mejores maneras de cumplir con ese “combo” que redundará en el mejor beneficio del viaje es trepar a un bus turístico de dos pisos que, por 25 libras esterlinas, recorre durante tres horas los lugares más emblemáticos de la ciudad.

Lo interesante es que ese ticket tiene validez por 48 horas lo que permite subir y bajar del transporte tantas veces se desee en los lugares que despiertan el interés del viajero.

Otra forma recomendable de conocer la histórica capital es con un buen plano donde fi­guren los recorridos de metro y de ómnibus y comenzar a caminar por los sitios más representativos.

A la hora de caminar se recomienda prestar suma atención al tránsito ya que los vehículos circulan al revés de nuestra usanza.

Victoria Station, en la calle del mismo nombre, en el distrito Ciudad de Westminster, puede tomarse como arribo o partida para comenzar cualquier reco­rrido citadino ya que ahí llegan trenes y ómnibus que comunican con cualquiera de los aeropuertos.

Westminster es el nudo central de la red de metros y punto de partida de los tours que ofrecen los buses turísticos. Cómo será de importante esa estación que por año en el lugar se mueven 73 millones de personas.

Semejante concentración de viajeros exige la presencia de numerosos restaurantes, bares y negocios de servicios que se concentran en Victoria Station.

La city. El centro londinense tiene apenas 2,6 kilómetros cuadrados y congrega a la mayoría de las compañías bursátiles y bancarias que constituyen el distrito financiero más importante de Europa.

La city concentra 9.000 habitantes estables y 320 mil trabajadores la caminan a diario.

En esas calles circula elegante gente de negocios que se detiene en alguno de los tantos pubs, cobijados en las techadas calles del Leaden Hall Mark y de exclusivo acceso peatonal, para tomar una cerveza y conversar con sus pares.

Es uno de los mercados más antiguos cuyos orígenes se remontan al siglo XIV y en su interior tiene dos pequeñas calles donde se ofrecen comidas clásicas. Si la visita se hace en invierno no hay que desaprovechar para disfrutar de las excelentes sopas que ofrecen.

Palacio de Buckingham. La tradicional residencia de la monarquía inglesa es el principal punto de atracción de los turistas que ansiosos esperan el cambio de guardia. Se trata de una larga y aburrida ceremonia que forma parte del show real. Sin embargo, el colosal palacio es un ícono londinense.

Sus orígenes fueron un petit hotel construido en 1703 por el primer duque de Buckingham que en 1762 adquirió el rey Jorge III quien le introdujo varias modificaciones. Al llegar al trono la reina Victoria de Inglaterra, el Palacio de Buckingham pasó a ser la residencia oficial de la monarquía inglesa.

Cuenta con 19 salones de estado, 52 dormitorios principales, 188 habitaciones destinadas a los 450 empleados; 92 oficinas y 78 baños. A pesar de haber sido bombardeado durante la Segunda Guerra Mundial su estructura resistió el embate de bombas y el paso del tiempo.

En el sector frontal hay una amplia plaza, con grandes esculturas y fuentes, en el que acapara la atención el monumento en honor a la reina Victoria.

Desde ese punto se extienden el St. James Park y The Green Park, con lagos y frondosa arboleda que en otoño luce en todo su esplendor y donde habitan simpáticas ardillas.

El parque más grande (140 hectáreas) e importante, es el Hyde Park, contiguo al Kensington Gardens (de 110 hectáreas) y juntos constituyen uno de los espacios verdes más transitados por los londinenses, para hacer actividades aeróbicas, y por los turistas.

El inmenso predio de Hyde Park allá por 1536 era utilizado para cacerías y recién en 1632 se abrió al público. Se lo puede visitar desde las 5 hasta la medianoche.

En su interior hay una zona destinada a los speaker’s corner (rincón del orador) donde se permite que la gente común se dirija al público que circula por el lugar para debatir ideas.

El lago artificial The Serpentine divide en dos al parque y en el área sur está el Memorial que recuerda a Diana de Gales y que consiste en un anillo de piedra oval.

Hyde Park es escenario de grandes recitales y entre las presencias más memorables se recuerdan las actuaciones de Pink Floyd en 1968 y 1970; los Rolling Stone en 1969; Luciano Pavarotti en 1991 y Madonna en 2012.

Picadilly Circus. Piccadilly Circus es una famosa plaza e intersección de calles, en el distrito de Westminster en el West End. Comprende la calle Piccadilly y su conexión con Regent St y a su alrededor se alinean el London Pavilion, el Criterium Theatre, y por debajo de la plaza hay una estación de metro que data de 1906. Toda la zona se caracteriza por aglutinar un interesante movimiento cultural y comercial con numerosos complejos, clubes nocturnos y bares.

Nombre oficial: Reino Unido

Capital: Londres.

Gobierno: monarquía constitucional.

Población: 60.094.648 (2003).

Superficie: 244.820 kilómetros cuadrados.

Idioma: inglés.

Moneda: libra esterlina.