La estremecedora ola en la que el río Amazonas se encuentra con el mar

El Amazonas es el escenario de un inusual fenómeno natural: una ola gigante que se forma a partir del encuentro del agua dulce con el agua salada, y que atrae todos los años a miles de personas.

Se trata de La Pororoca, que se produce gracias a la unión del río Amazonas con el océano Atlántico. Es tal la fuerza de la ola que se lleva todo lo que aparece en su camino, y emite un sonido que puede escucharse hasta media hora antes de que llegue el agua.

El nombre del fenómeno hace referencia a eso: deriva de la lengua tupí-guaraní “pororó-ká”, cuyo significado es, justamente, “gran estruendo”. El evento se produce con mayor fuerza a fines de marzo, cuando hay luna llena, aunque también puede verse de septiembre a abril.

Mirá también: Travesía por la selva amazónica, el gran imperio verde.

La explicación

La ola se genera cuando la marea creciente del Atlántico se encuentra de frente con la corriente descendente del Amazonas. Al producirse ese “choque”, se forma una ola inmensa cuyo tamaño se mantiene a lo largo de varios kilómetros, hasta que poco a poco va desapareciendo.

Cuando el ancho del río se estrecha, La Pororoca es más intensa, debido a que las aguas oceánicas del Atlántico pueden penetrar más fácilmente y con mayor velocidad en los cauces del delta del río.

Quizás te interese: ¡Alerta, tiburón!: playas repletas de depredadores.

Récord mundial

La Pororoca es considerada también un imán para los surfistas. El primero en obtener el récord del mundo sobre esta ola, en 1999, fue Picuruta Salazar, un brasileño que fue capaz de mantenerse en la tabla durante 37 minutos y de recorrer un total de 12,5 kilómetros sobre el río.

La hazaña fue riesgosa. Así lo contó Salazar: “Lo más peligroso, además de las pirañas y las demás criaturas acuáticas, son los troncos y los árboles que pueden aplastar al surfista con facilidad”.

Temas Relacionados