Este pueblo se llenó de torres por una curiosa costumbre medieval

Se ganó el apodo de “la Manhattan de la Edad Media”. (123RF)
Se ganó el apodo de “la Manhattan de la Edad Media”. (123RF)

Se llama San Gimignano, se encuentra en Italia, y su arquitectura extravagante tiene una razón graciosa por detrás. 

La bella nación italiana puede hacer alarde de la cantidad de pueblos medievales que aún conserva en buen estado, uno más lindo que otro. Hoy nos adentramos a la ciudadela amurallada de San Gimignano, en el corazón de la Toscana.

Su historia es extensa y para descubrir su origen hay que remontarse hasta el siglo III a. C. cuando fue fundado por el pueblo etrusco. Codiciado por muchas culturas, fue particularmente deseado por los hunos, y se erigió como un sitio clave del Renacimiento, ya que era un punto de parada para los peregrinos católicos en su camino a Roma.

Este poblado pintoresco se encuentra en una loma elevada, lo que sumado a la altura de sus edificaciones, le da al visitante una vista impagable. Aunque en su momento fueron 72 torres, hoy se pueden ver cerca de 15, que se convirtieron en su distintivo internacional. Tienen elevaciones variadas, pero la Torre Grossa es la más alta, mide 54 metros  y su construcción se remonta al año 1300.

Competencia vecinal

¿Para qué hicieron tantos torreones? Simplemente para competir entre vecinos, resulta que en este pueblo, al igual que en otros de la zona, construir una torre alta era símbolo de poder económico y status social. Es por esta ocurrencia que cada familia adinerada intentaba levantar su casa un poco más que la de al lado, dando por resultado el paisaje célebre de San Gimignano.

Para disfrutar mejor el contexto la ciudadela es peatonal, esto, sumado a sus rascacielos medievales y hermoso paisaje, hace que muchos lo consideren el pueblo más bonito de Italia.