En Maldivas podés llegar a un bar volando... ¡en tirolesa!

Así es la vista del camino. (Soneva)
Así es la vista del camino. (Soneva)

"¿Cuánto demoramos en llegar al bar?" es una frase dicha todos los días por miles de personas alrededor del mundo, pero unos pocos se refieren al tiempo que se tarda en llegar en tirolesa. Esta curiosa invitación es de Soneva Fushi, un resort muy lujoso de Maldivas que dispuso para sus cenas un mecanismo con otro nivel, o como dice una famosa canción, "con altura".

Salsas Voladoras

Puede sonar gracioso, pero ese es el nombre de la experiencia. Antes de sentarse a comer los platos gourmet de Soneva es necesario recibir un poco de adrenalina, que se obtiene en una caída de 200 metros de largo y a 10 sobre el nivel del suelo.

El recorrido atraviesa las copas de los árboles y regala vistas, no sólo del bosque frondoso, también del mar celeste que lo envuelve. Plataformas elevadas y puentes colgantes de madera y soga otorgan pausas para disfrutar más el camino.

Cocina sustentable

Una vez completa la aventura la mesa espera en un comedor elevado, donde el chef de la casa prepara un menú de temporada, con "ingredientes recién recolectados de los jardines orgánicos" del resort.

Probablemente usar auriculares en la tirolesa sea tentar al destino de perderlos en la selva, pero... ¿qué mejor momento para escuchar a Rosalía y corear "aquí en la altura están fuertes los vientos"?