En este absurdo museo todo es “trucho”

Creado en 1951, el museo se encuentra en una suntuosa mansión. (Musée de la Contrefaçon)
Creado en 1951, el museo se encuentra en una suntuosa mansión. (Musée de la Contrefaçon)

Desde carteras a licores, todos los productos copiados y requisados por la policía o las aduanas tienen su lugar en el Museo de la Falsificación.

París es sinónimo de diseño, desde las marcas de indumentaria más reconocidas hasta la decoración y el arte, la capital francesa se enorgullece de sus diseñadores y sus productos de calidad. Pero no solo los objetos auténticos tienen su estrellato, sino que hace años, las cosas "truchas" tienen su espacio para brillar.

Expuestos como verdaderas obras de arte, más de 500 objetos distribuidos en seis salas se reúnen en el Museo de la Falsificación. Además de las exposiciones, en el lugar se enseña sobre las técnicas de los falsificadores y las formas de detectar un producto que no es lícito.

En el sitio se pueden ver cosas que son comunes víctimas de falsificación, como elementos de lujo y reproducciones de obras artísticas, pero también está repleto de colecciones más absurdas, como protectores solares, boyas inflables y ojotas.

La compra es ilegal

Adquirir estos productos falseados es ilegal incluso para este lugar de exposición, así que sus objetos no son comprados. En realidad, la mayor parte de lo exhibido en sus salas proviene de incautaciones de aduanas, policías o gendarmerías de alrededor del mundo.

En una esquina hay una falsa Victoria de Samotracia, reproducción incautada de la famosa mujer alada que se alza en el Louvre, más allá un diccionario Larousse trucho. Todo se mezcla entre las salas de esta curiosa casona francesa que es sin duda un lugar sorprendente, al fin y al cabo como dice el dicho “la vida imita al arte”.