El restaurante al que tenés que llegar buceando

Una vez dentro de la pequeña esfera, en donde no entran más de cuatro personas, se puede disfrutar de una lujosa cena compuesta por ensalada de langosta, foie gras y champagne. Todo por 99 euros (unos .600).

Uno de los aspectos más llamativos del lugar es que los mozos se encargan de llevar los platos a la mesa buceando con sus trajes de neopreno. No hay que preocuparse de que la comida llegue caliente y seca: todo está perfectamente pensado.

La esfera blanca en la que funciona el restaurante es proveída de oxígeno a través del NEMO33, por lo que no hay problemas con respecto al tiempo que los invitados decidan tomarse para disfrutar de esta exclusiva y extraña cena. Cuando quieran retirarse, deberán nadar nuevamente hasta la superficie.

Para poder llevar adelante este proyecto, sus impulsores debieron realizar diversas pruebas previas, con el objetivo de conseguir que las personas disfrutaran de un ambiente cómodo y que la comida llegara en perfectas condiciones a la mesa. Sin dudas, lo lograron.