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El coloso de Taipei

Es el más alto de Asia del este y uno de los 10 más altos del mundo. Su nombre es Taipei 101, en alusión a la ciudad donde se levanta, la capital de Taiwán, y a la cantidad de pisos que se elevan sobre el nivel del suelo en más de medio kilómetro. 

Por Claudio Daniel Benites*.

Domina la escena aun cuando desde las alturas el avión se acerca al aeropuerto de Taoyuan. Su figura inconfundible es una aguja apuntando al cielo en medio de la urbe y un símbolo internacional que identifica a Taipei en todo el mundo.

Es el rascacielos Taipei 101, el más alto del Asia del este y una visita imprescindible para todo aquél que se encuentre en la capital de Taiwán. Imponente como pocos, su estructura es una conjunción de modernismo con arquitectura tradicional, pero además, una demostración de originalidad en el diseño y en su construcción.

El Taipei 101 consume 30% menos de energía que otros edificios.

Sus 508 metros de altura se comenzaron a construir en 1988 y se terminó en 2003. Hasta no hace mucho, era el edificio más alto del mundo, sólo superado ahora por el BurjKhalifa, en Dubai. Hoy otros edificios lo superan en altura, aunque no podrán nunca quitarle su representatividad, aquello que lo ubica entre los lugares destacados del mundo.

Desde el observatorio del piso 89 ofrece una vista panorámica inigualable de Taipei y sus alrededores. La estructura del edificio revela ciertas características tradicionales chinas, como su diseño en forma de caña de bambú y estructuras de grupos de ocho pisos, un número que para los taiwaneses tiene un significado especial, ya que alude a “prosperar”.

El edificio, de uso mixto, es propiedad de Taipei Financial Centre Corporation (TFCC) y actualmente es uno de los 10 rascacielos más altos del mundo. La emblemática torre, diseñada por la firma de arquitectos taiwaneses C.Y. Lee &Partners, demandó una inversión de 1,4 mil millones de euros.

El rascacielos obtuvo el premio GuinnessWorld Records por contar con los ascensores más rápidos del mundo.

La torre, construida sobre un terreno de 30.277 metros cuadrados, cuenta con una estructura dividida en ocho segmentos de ocho pisos desde el podio, compuesta por un total de cinco pisos subterráneos y 101 por encima del nivel del suelo. Toda la estructura se asemeja a un bambú que crece en altura, simbolizando el progreso ascendente y la fortaleza eterna de la cultura china.

Los colosales módulos de acero de la estructura se montaron en el sur del país y se transportaron de noche a Taipei con vehículos especiales. Para ello hubo que desarrollar un ingenioso sistema logístico, ya que, por motivos de espacio, los desproporcionados elementos constructivos no podían almacenarse en el lugar de la edificación.

Por lo tanto, cada módulo había de ser transportado directamente al lugar donde debía acoplarse. Con este fin se construyeron cuatro grúas trepadoras capaces de elevar piezas de hasta 90 toneladas de peso. Las grúas estaban ancladas sólidamente en la estructura de acero del interior de la obra bruta y crecían a medida que también lo hacía el rascacielos, es decir, piso a piso.

Seguridad del coloso

El Taipei 101 utiliza un sistema amortiguador para proteger al edificio contra las vibraciones ocasionadas por el viento. Se trata de un bloque de masa con forma de esfera de un diámetro de 5,5 metros y un peso de 660 toneladas, que se localiza desde el nivel 87 al 92, considerado el mayor en su clase del mundo, compuesto por 41 placas de acero de 12,5 centímetros soldadas entre sí.

La esfera está suspendida a través de ocho cables de acero de 42 metros de longitud y 9 centímetros de ancho, soportados por un marco situado en la planta 91 que monitorea las vibraciones del edificio y regula el movimiento de los cables en consecuencia. 

Asimismo, los ocho amortiguadores primarios están situados debajo de la esfera para absorber y dispersar el impacto de las vibraciones, sin olvidar que también incluye un sistema adicional de amortiguación para absorber especialmente las vibraciones durante tifones y terremotos.

Esfera que conforma el sistema de amortiguación contra el viento.

El edificio cuenta con un gran vestíbulo en el nivel uno y dos, con un centro comercial situado entre el sótano uno y el sexto piso. Dispone además de tres zonas de oficinas ubicadas en las plantas 9 a 34, 35 a 58 y 59 a 84, con transferencia de ascensores para los niveles 35-36 y 59-60. También cuenta con una planta de ocio y relajación, así como un centro de conferencias en los niveles 35 y 36 respectivamente.

El Taipei 101 también alberga restaurantes en los niveles 85 y 86, además de una plataforma de observación interior en el piso 89 y otra al aire libre en el piso 91. Las plantas situadas entre la 92 y la 100 se utilizan para los equipos de telecomunicaciones, que incluyen estaciones repetidoras de televisión y radio. Por último, el nivel 101, cuenta con un salón para uso privado.

En términos generales, el rascacielos cuenta con una superficie total de 374.336 metros cuadrados e instalaciones de estacionamiento con 1.800 plazas para coches y 2.990 plazas para motocicletas que se sitúan en los sótanos del dos al cinco. El edificio cuenta con 61 ascensores y 50 escaleras mecánicas, incluyendo dos ascensores de ultra alta velocidad (1.010 m/min), 37 ascensores de pasajeros estándar, tres ascensores de servicio y seis ascensores de estacionamiento.

Entre las destacadas características sostenibles del edificio, aparte del sistema amortiguador de vibraciones del viento, también se incluyen un novedoso sistema de fachada que está diseñado para resistir desplazamientos laterales sísmicos y para bloquear el calor externo en un 50 por ciento, mientras que proporciona protección ultravioleta.

El edificio también cuenta con el Sistema de Control y Gestión de Energía (EMCS, por sus siglas en inglés) para minimizar el consumo de energía. De hecho, Taipei 101 se enorgullece de poseer un consumo energético un 30% inferior al de un edificio promedio, ahorrando 2.995 toneladas de emisiones de CO2 al año.

Vista interior del vestíbulo del rascacielos más alto de Asia del Este.

Rascacielos de luces

Todos los años el día 31 de diciembre, delante de la explanada del Ayuntamiento, se celebra una fiesta de despedida del año viejo y bienvenida al nuevo, y a la medianoche se encienden magníficos y deslumbrantes fuegos artificiales en los pisos más altos del rascacielos, contemplados por los visitantes y por quienes han reservados todas las plazas disponibles en los hoteles y restaurantes cercanos.

El Taipei 101 está considerado como el rascacielos más seguro jamás construido, ya que se encuentra en una de las regiones con más terremotos y huracanes del planeta.

Para ello es necesario tener en cuenta que debajo de la isla de Taiwán se encuentran las placas filipina y euroasiática. Este pequeño país se ve afectado por pequeños movimientos sísmicos casi a diario, y los tifones con vientos huracanados de casi 250 km/h visitan la zona una media de tres o cuatro veces al año. 

A todo ello hay que añadir el desfavorable subsuelo en el que descansa este gigante de la construcción, ya que Taipei se extiende sobre una superficie pantanosa en la que la roca dura necesaria para anclar de una manera estable los edificios, se encuentra como mínimo a 60 metros de profundidad.

A pesar de su estable esqueleto de acero y hormigón, se había previsto que el Taipei 101 pudiera oscilar notablemente en caso de un tifón. Los expertos calculan que la oscilación en la cima del edificio puede ser de hasta 2,5 metros. 

Desde el puesto de observación en el piso 89, o en el 91, si el tiempo lo permite, se tiene la sensación de estar a bordo de un avión sobrevolando la ciudad. El espacio totalmente vidriado ofrece la posibilidad de observar Taipei en todas las direcciones. Sin obstáculos de por medio y en la media en que las nubes lo permitan, es posible horadar en el horizonte hasta la desembocadura del río Tamsui en el mar.

En el piso 89, junto a los inmensos ventanales, se encuentra una de las exposiciones de artículos de Jade más maravillosas que se pueda imaginar. 

Pero también hay lugares destinados a comidas, souvenir, vestimenta y talleres de fotografía para quienes pretenden inmortalizar el momento de una manera original.

Pero lo imperdible es deleitarse con la exquisita comida taiwanesa en el restaurante del piso 86, DingXian 101, uno de los varios sitios donde se puede almorzar o cenar en el edificio, ya que otros comedores tanto o más emblemáticos se encuentran en el piso 85 y en el 35.

Lo que hay que saber

Algunos datos

  • Nombre: Taipei 101
  • Colocación de la piedra basal: enero de 1998. 
  • Inauguración: 31 de diciembre de 2004. 
  • Costos de construcción: 1.500 millones de euros. 
  • Altura: 508 metros
  • Ascensores: 63, de los que 34 son de dos pisos. 
  • Velocidad de los ascensores: 17 m/s 
  • Duración del trayecto en ascensor hasta el piso 90: 39”. Pisos: 101 (más cinco subterráneos). 
  • Plantas subterráneas: cuatro dedicadas a garaje; una a galería comercial. 
  • Pisos 1-3: galerías comerciales. Piso 4: forum.
  • Piso 5: centro de conferencias. Pisos 6-85: oficinas. 
  • Pisos 86-90: plataforma panorámica y restaurantes. Pisos 87-91: amortiguadores de vibraciones. 

*Especial

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