Dejar todo y vivir de viaje: la experiencia de Isa Villegas

En sus canales, la influencer da consejos y cuenta su historia. (Instagram: @isa_porahi)
En sus canales, la influencer da consejos y cuenta su historia. (Instagram: @isa_porahi)

Renunció al trabajo, guardó todo en un depósito y está de viaje con su pareja desde 2019. ¿Cómo se mantienen económicamente? ¿Cómo es la vida de pueblo en pueblo?

La idea de transcurrir el día a día en lugares diferentes es algo que llama la atención de mucha gente. Pero los interrogantes son muchos: ¿Qué hacer con el alquiler y con los muebles? ¿Trabajar a distancia? ¿Cómo dar el primer paso? Isabel Villegas tomó la decisión de intentarlo junto a Ricardo Mejía, su pareja, y Río, su perrito. Ahora nos explica el detrás de escena.

La pregunta del millón: ¿Y las cosas?

Isa cuenta que, después de años trabajando en una oficina, sentía que le faltaba algo y quería que sus días fueran diferentes. “Se me metió en la cabeza la idea de salir como mochilera por todo América del Sur vendiendo artesanías”. Con su novio, partieron de Colombia en 2019 y comenzaron el viaje. Cuenta que ella renunció a su trabajo, que vendieron el auto, dejaron el departamento y que todas sus cosas están guardadas en una bodega, bueno, no todo, “dejamos nuestras plantas en buenas manos” se ríe.

¿Cómo se mantienen?

Ante la pregunta de cómo financian este estilo de vida explica “en este momento tenemos tres ingresos principales. Ricky es arquitecto y tiene clientes a distancia. Yo tengo un canal de YouTube donde subo videos con los cuales monetizo, además vendemos postales y calendarios”. Al principio del viaje hicieron voluntariados, en los cuales trabajan a cambio de hospedaje y comida, también vendieron artesanías y ella enseñaba inglés, “hemos hecho de todo”.

Las redes

Además de haber encontrado la veta económica de YouTube, Isa tiene más de 42.000 seguidores en su Instagram, donde cuenta las aventuras que vive. Al principio lo usaba para mostrar a familiares y amigos qué estaba haciendo, pero rápidamente comenzó a ser un medio para conectar con otros. "Ahí vi la enorme oportunidad de inspirar a más personas a cumplir sus sueños", relata. Hoy tiene, además, una serie de podcast y un blog.

Al salir de Colombia, mochila al hombro, se trasladaban en colectivo o camión hasta que, en Santiago de Chile, gastaron casi todos sus ahorros comprando a La Clandestina, una van pequeña con la que viajan ahora. “Así hemos podido mantener el distanciamiento y seguir conociendo lugares increíbles”. Aunque la intención era recorrer Argentina, no se imaginaban que una pandemia los haría quedarse más de un año en el mismo país. “Fue algo único conocer la nieve” se ríe. Y termina diciendo que Argentina (donde aún están) “se ganó un pedacito de mi corazón”.