De Pijp, las mejores compras

Una de las calles del barrio De Pijp, donde se consiguen las mejores ofertas para compras. A 10 minutos del centro en subte o tranvía, es sin dudas el barrio preferido de los habitantes de Amsterdam (Mario Cherrutti).
Una de las calles del barrio De Pijp, donde se consiguen las mejores ofertas para compras. A 10 minutos del centro en subte o tranvía, es sin dudas el barrio preferido de los habitantes de Amsterdam (Mario Cherrutti).

En algunas calles de la ciudad, son más anchas las ciclovías que los carriles para los autos y un verdadero enjambre de rayos y manubrios cromados cruzan las avenidas cuando les da paso el semáforo. En las ventanas de las casas suele verse un cartelito que dice “no apoye su bicicleta”. 

En algunas calles de la ciudad, son más anchas las ciclovías que los carriles para los autos y un verdadero enjambre de rayos y manubrios cromados cruzan las avenidas cuando les da paso el semáforo. En las ventanas de las casas suele verse un cartelito que dice “no apoye su bicicleta”.

El barrio De Pijp, al sur de la ciudad, no es la excepción. Está a 10 minutos del centro en subterráneo o tranvía y es, definitivamente, el barrio preferido de los locales. Quienes se hospeden cerca de la avenida Wibautstraat, pueden ir caminando, bordeando el canal Amstel.

Entre los hoteles de la Wibautstraat, el Volkshotel se destaca por su relación calidad-precio. Lo que fue el diario De Volkskrant, se convirtió en un hotel de 172 habitaciones. En la entrada, dos días a la semana, una mujer corta el pelo junto a otra que da masajes express. En el último piso hay una terraza donde dan clases de yoga a la mañana y es boliche bailable a la noche. Las paredes tienen ploteadas noticias importantes publicadas en el diario, como la foto del príncipe Guillermo, recién nacido, en brazos de la reina.

En De Pijp, todo gira en torno al mercado callejero Albert Cuyp, uno de los más grandes de Europa, con 250 puestos donde venden desde quesos y tulipanes, hasta zapatos, sábanas, joyas, ropa y cosméticos, básicamente de todo, menos marihuana y sex toys. Se pueden encontrar las mismas prendas de los negocios cerca de Dam a la mitad de precio.

Las casas más sencillas evidencian que en el pasado fue el barrio de la clase trabajadora, hoy copado por estudiantes extranjeros que lo han transformado en una especie de barrio Latino de París. Pueden verse aquí espléndidos ejemplos de la arquitectura llamada Escuela de Ámsterdam, especialmente alrededor de Takstraat, como el complejo de pisos para obreros conocidos como arbeiderspaleizen (“palacios de los trabajadores”).

Otras atracciones del barrio son la cervecería Heineken, que ofrece un recorrido interactivo y dos cervezas con el precio de la entrada y el centenar de restaurantes de distintos tipos de cocina, desde el vegetariano exquisito De Waaghals, a las casas de té con pastelería danesa o los restaurantes de Marruecos o Surinam.

El corazón verde del barrio es el parque Sarphatipark con un pasto cuidadísimo, laguna, árboles, parking para bicicletas y al que todo el mundo va a comer lo que compra en el mercado.

El Albert Cuyp cierra a las 4 de la tarde y de noche el barrio se transforma. Hay música en vivo en los bares y buenos tragos o cerveza trapense en Blackboard Canteen, Kingfisher, De Ysbreeker o Simpel.

De día o de noche, Ámsterdam relaja más que un ansiolítico y contagia una manera de mirar la vida con menos prejuicios y más tolerancia.

Lo que hay que saber

Aéreos. Las compañías desisten de brindar tarifas.

Alojamiento. Volkshotel. Wibautstraat 150, www.volskhotel.nl Tarifa: desde 69 euros la doble, sin desayuno. Más información www.amsterdam.com

Amsterdam City Card. El precio es de 49, 59 o 69 euros por 24, 48 o 72 horas. Incluye entrada a todos los museos; paseo en barco por los canales; transporte público ilimitado; descuentos en restaurantes; alquiler de bicicleta, y negocios de souvenirs. Se compra en Oficina de Turismo, frente a la Estación Central y en agencias de viaje.

Bicicletas. Hay 887.000 bicicletas en la ciudad, que circulan por 15.000 kilómetros de ciclovías. Se alquilan a 12 euros por día. La ciudad cuenta con una enorme industria de accesorios para bicicletas: asientos, canastos, alforjas, tráilers, carros, espejos, bocinas, cobertores.

Museum Plein (Plaza de los Museos). Rijksmuseum. 80 salas con 8.000 obras, entre ellas las de los grandes maestros holandeses. Museumstraat 1 www.rijksmuseum.nl

Museo Van Gogh. Además de 200 cuadros y 500 dibujos, hay obras de pintores impresionistas que se inspiraron en él y otros contemporáneos, como Anish Kapoor. Museumplein 6 www.vangoghmuseum.nl Stedelijk Museum. Más de 90.000 obras realizadas entre 1870 y la actualidad entre pinturas, esculturas, videos e instalaciones, trabajos en papel libros de artista, fotografías, diseño gráfico, artes aplicadas y diseño industrial. Museumplein 10 www.stedelijk.nl

Otros museos. Micropia. Dedicado a los microbios. En la entrada, un escáner demuestra que cada visitante está cubierto por millones de ellos. Artisplein, Plantage Kerklaan 36-38 www.micropia.nl

La casa de Ana Frank. Prinsengracht 263-267 www.annefrank.org

Museo Erótico. Abierto hasta las 2 de la mañana. Oudezijds Achterburgwal 54 www.janot.com

Nemo. Centro de ciencias situado en Ámsterdam, Oosterdok 2,  www.e-nemo.nl