Corazón de culturas aborígenes

Centro histórico de Trujillo, una ciudad para enamorarse (Fotografía gentileza PromPerú).
Centro histórico de Trujillo, una ciudad para enamorarse (Fotografía gentileza PromPerú).

El 80 por ciento de los argentinos que visitan Perú, lo hace movilizado por el turismo cultural. Así lo afirman los últimos estudios realizados por la Comisión de Perú para la Exportación y el Turismo (PromPerú). Se posiciona en el segmento la Ruta Moche.

El “perfil del turista argentino”, que elabora la Comisión de Promoción del Perú para la Exportación y el Turismo (PromPerú) de manera anual, remarcó que los argentinos visitan ese país tienen como objetivo principal realizar turismo cultural.

En ese contexto, la Ruta Moche, que recorre la historia de culturas preincaicas, se presenta como una opción para un gran porcentaje de turistas que la están posicionando entre los destinos preferidos entre los más antiguos complejos arqueológicos de ese país sudamericano.

Se conoce como Ruta Moche al circuito turístico de más de 200 kilómetros ubicado en la costa norte del Perú, que comprende a las regiones de Lambayeque, La Libertad y Ancash. Al recorrerlo se descubre el rico pasado de antiguas culturas, anteriores a los incas, tal como fueron la chimú, la mochica y la sicán.

Concretar un tour por el circuito norte del Perú brinda la posibilidad de encontrarse con un mágico pasado de imponentes templos decorados y entierros reales de soberanos que dejaron huella en esa parte del continente para sorpresa del mundo.

Uno de los hallazgos arqueológicos más importantes es la Tumba Real del Señor de Sipán, descubierta en Lambayeque por el arqueólogo Walter Alva en 1987, la cual muestra en su máxima expresión la grandeza mochica.

Señor de Sipán

El Señor de Sipán fue un antiguo gobernante del siglo III después de Cristo, un gran monarca cuyo dominio abarcó una zona del actual Perú.

Se considera como uno de los entierros más fastuosos jamás descubiertos en el Perú ya que el sacerdote se encontraba cubierto de oro, plata, cobre y piedras semipreciosas.

Asimismo, el sitio arqueológico El Brujo, ubicado en La Libertad, se destaca por sus pinturas murales profusamente decoradas y pintadas. Después de años de paciente excavación, en 2005, se encontraron los restos de una misteriosa mujer que ostentaba en su entierro los mismos signos de poder que los soberanos varones y que fue bautizada como la Señora de Cao, quien murió prematuramente antes de los 30 años, aproximadamente en el 450 después de Cristo. Su perfecto estado de conservación permite ver imágenes de arañas y serpientes tatuadas en el brazo, además de collares y pendientes.

Huaca de la Luna

La Huaca de la Luna (Trujillo) es una de las más esplendorosas joyas de la arqueología peruana, principalmente, por sus exquisitos decorados murales en donde destaca el dios Ai Apaec o “Degollador”.

El proceso de restauración por parte de los arqueólogos los llevó a ser reconocidos, en 2005, con el IV Premio Reina Sofía de Conservación y Restauración de Patrimonio, otorgado por el gobierno español a través de la Agencia Española de Cooperación (Aeci).

A pocos minutos de la ciudad de Trujillo se encuentra Chan Chan, la urbe de barro más grande del mundo, reconocida como Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco. Fue construida por los arquitectos de la cultura chimú, que se desarrolló entre los siglos IX y XV después de Cristo y se estima que habitaron en ella cerca de 60 mil personas.

Otra de las evidencias del desarrollo y grandeza alcanzados por esas culturas se puede hallar en Túcume (Lambayeque) donde se encuentran los restos erosionados de más de 26 pirámides y un museo de sitio.

Cerca de Túcume se encuentra el Museo de Sicán uno de los más interesantes del norte de Perú que rescata los últimos descubrimientos de dicha cultura existente entre 750 y el 1.375 después de Cristo.

Intereses argentinos

Según el perfil del turista argentino elaborado por PromPerú, dentro del 80 por ciento de los turistas argentinos que visitan el Perú para realizar turismo cultural, un 59 por ciento llega para visitar museos y sitios arqueológicos.

Al estar bañada por las costas del Pacífico, la Ruta Moche se posiciona también como uno de los lugares con mejor gastronomía dentro del Perú, otro de los grandes atractivos del país.

Es que muchos de los manjares de la zona provienen de tiempos milenarios y otros poseen tradición colonial. De este modo, por ejemplo, es posible degustar platos deliciosos como la “sopa teóloga”, caldo de gallina con pan, papas, leche y queso o la denominada “sangre de pantera” realizada con jugo de cebiche y naranja agria, y a la hora de los postres, se recomienda un King Kong, un dulce típico del lugar.

Entre las playas imperdibles de la zona destacan Pimentel y Huanchaco, donde aún se ve a los pescadores artesanales montar las milenarias embarcaciones conocidas como “caballitos de totora”, así como Chicama, que tiene la ola izquierda más larga del mundo y Pacasmayo, un balneario ideal para los amantes del surf, kitesurf y windsurf.