Conocé el castillo que inspiró a Disney

El original se encuentra en medio de montañas alemanas y respondió al capricho de un rey.

El rey Luis II de Baviera, conocido como "el Rey Loco", mandó a construir el castillo de Neuschwanstein en 1866, en medio de los bosques, montañas y lagos de Baviera, Alemania.

Lo pensó como un refugio en el que pudiera alejarse de las exigencias de la vida pública. En ese sentido fue un “capricho”, ya que, desde el punto de vista estratégico, la construcción de castillos y fortalezas ya no era una necesidad en esa época.

Actualmente, el castillo de Neuschwanstein es uno de los más visitados de Europa: se calcula que recibe anualmente a 1.4 millones de personas.

Directo a EE.UU.

Al contemplar esta edificación es inevitable pensar automáticamente en el icónico castillo de Disney. No es casualidad: Walt Disney lo uso como inspiración para crear el castillo de la Bella Durmiente, que se encuentra en Disneyland.

La visita

Las entradas se venden en el Ticketcenter de Hohenschwangau, ubicado en Alpseestraße 12, D-87645, por lo que es importante adquirirlas antes de dirigirse al castillo. La general tiene un valor de 13 euros y los menores de 18 años no pagan. Está prohibido el ingreso con cochecitos y mochilas para bebés, así como tomar fotos en el interior.