La ciudad de Palmira abriría nuevamente sus puertas en 2019

Hace cuatro años, la ciudad de Palmira (Siria) fue noticia en todo el mundo, ya que debido a un ataque terrorista que la dejó completamente destruida se había visto obligada a cerrar sus puertas.

Para el 2015, el grupo terrorista Isis había ocupado este sitio histórico dos veces, destrozando muchas de sus maravillas antiguas, incluidos sus templos, columnas y el Arco del Triunfo. El año pasado, el Gobierno sirio logró recuperar el control del lugar y comenzó un proceso de restauración.

“Las autoridades ahora tienen un proyecto para reparar todo el daño causado a la Ciudad Vieja de Palmira. También hay buenas ofertas de las potencias mundiales para restaurar sus artefactos y su valor histórico. Supongo que Palmira estará completamente lista para recibir a los turistas en el verano del 2019”, explicó Barazi, gobernador provincial de Homs, donde se encuentra la ciudad.

La Unesco, junto con expertos de Rusia, Italia y Polonia, está a cargo de la recuperación del sitio.

Un punto de conexión

Palmira fue uno de los centros culturales más importantes del mundo antiguo. Obtuvo reconocimiento en el siglo III a.C., cuando un camino que la atravesaba se convirtió en una de las principales rutas de comercio entre el este y el oeste.

Una de las características más importantes de esta ciudad es que se construyó en un oasis que se encuentra a medio camino entre el mar Mediterráneo (oeste) y el río Éufrates (este), por lo que ayudó a conectar el mundo romano con la Mesopotamia.

Las ruinas de Palmira fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, lo que la convirtió en su momento en una de las atracciones más visitadas de Siria. De hecho, se calcula que en su época de auge atraía a unos 150.000 turistas al año.