Cinco comunidades perdidas en el tiempo

Los amish son reconocidos por su resistencia a adoptar tecnología moderna para sus quehaceres cotidianos. (123RF)
Los amish son reconocidos por su resistencia a adoptar tecnología moderna para sus quehaceres cotidianos. (123RF)

Quizás para viajar en el tiempo lo mejor sea trasladarse en el espacio. ¿Sabías que hay lugares en nuestro planeta que conservan tradiciones y costumbres de sus antepasados y se niegan a llevar una vida moderna?

Si el tiempo es una percepción quizás haya lugares en el mundo donde no transcurra de la misma manera, donde se conservan todavía restos del pasado en la vida diaria de las personas que los habitan. Estamos acostumbrados a pensar que el mundo avanza, que el progreso sin límites llega a todos los rincones del planeta, pero no es así. En esta nota vamos a presentarles seis lugares que, en distintas partes del mundo, parecen o buscan vivir en el pasado.

1. Una tribu en una isla

La isla Sentinel del Norte está ubicada en territorio de la India, pero sus habitantes no saben nada de este gobierno ni de cualquier otro tipo de cuestiones que tengan que ver con la llamada civilización. Son conocidos por ser una tribu hostil al contacto con personas ajenas a su comunidad. De hecho, han llegado a matar a aquellos que se aventuraron más de lo que debían. Son un grupo de cazadores y recolectores de larga tradición que viven aislados de lo que nosotros conocemos como nuestro mundo de todos los días.

Una imagen famosa de ellos fue capturada luego de un tsunami que azotó la zona en el año 2004. En ella puede verse a un grupo de sentineleses mirando con recelo al helicóptero que sobrevuela su tribu.

2. Los reconocidos amish

Seguramente alguna vez escuchaste hablar de ellos, son la comunidad por excelencia en cuanto a vivir en un tiempo que no parece ser el presente. Los amish son un grupo religioso protestante que vive mayormente en Estados Unidos, aunque están otras partes del mundo. ¿Sabías que hay una pequeña comunidad en nuestro país que vive en La Pampa?

Son reconocidos por su estilo de vida humilde muy ligado al siglo XIX y por su resistencia a adoptar tecnología moderna para sus quehaceres cotidianos. Por ejemplo, se rehúsan a utilizar energía eléctrica en sus viviendas y en sus trabajos. En Lancaster, Estados Unidos, se puede tener la posibilidad de conocer de primera mano la forma en la que viven, sus tradiciones y sus costumbres anticuadas. Aunque eso puede resultar un poco artificial. Mejor te conviene ir al condado de Holmes, en Ohio, para ver realmente cómo es la vida un amish en la comunidad más grande del mundo. Los amish viven del cultivo de sus granjas y la cría de animales, además de algunas artesanías que venden en lugares de la zona.

3. Monasterios en las montañas

Al norte de Grecia, en el territorio de Macedonia Central, se encuentra el cordón montañoso del Monte Athos. Se trata de un lugar sagrado en el que, a partir del año 963, se empezaron a construir una serie de monasterios ortodoxos que hoy conforman un territorio autónomo bajo la soberanía griega. En estos lugares viven monjes de clausura que prácticamente no interrumpen sus rezos más que para las actividades cotidianas más simples, como cocinar o limpiar el lugar.

La vida de los que viven en este lugar no ha cambiado desde los primeros años de los monasterios y duermen en celdas que tienen cientos de años. Es un lugar que impone respeto por el aire sagrado que lo rodea. Sin embargo, está abierto a la visita de turistas, aunque hay que cumplir con ciertos requisitos: se debe profesar la fe cristiana, no se debe tener el pelo largo, se debe tener una razón muy importante para solicitar el ingreso y, finalmente, se debe ser hombre. Los monjes permiten el ingreso de 120 turistas diariamente, de los cuales solo 10 pueden venir de otros países.

4. Una isla más amistosa

Por el contrario de lo que decíamos a propósito de los habitantes de la isla Sentinel del Norte, en la isla de Tanna, parte del archipiélago que forma la República de Vanuatu, en Oceanía, el pueblo de los Yakel se muestran muy simpáticos con los visitantes. Estos siguen una vida mucho más tradicional que la de sus vecinas y, entre ellos, están prohibidos los inventos modernos, así como la ropa que para nosotros es lo más cotidiano del mundo.

Su vida diaria es la misma que llevaron sus antepasados hace años: cazar, recolectar, comer y rezar. No tienen escuelas y gran parte del día kava, una planta alucinógena muy apreciada en la tribu. Aunque quizás el dato más curioso es que consideran al Duque de Edimburgo, el marido de la Reina Isabel, como un dios reencarnado, desde una visita que este hiciera en la década del '70.

5. El Historic Richmond Town

El último lugar que queremos presentarles, en realidad, esconde una trampa. En el pueblo conocido como Richmond Town no viven como en el pasado, pero hacen de cuenta que sí. Se trata de un museo viviente que recrea las condiciones de vida de los habitantes del siglo XIX.

Ubicado en Staten Island, en Nueva York, la experiencia del pasado es realmente sorprendente ya que hay un enorme cuidado hasta en los más mínimos detalles. Uno puede pasear por sus calles y ver a sus "habitantes", mitad actores y mitad voluntarios, haciendo sus trabajos manuales con madera o hierro, labrando la tierra o haciendo manteca casera. Lo más sorprendente es que el pueblo tiene un total acceso a sus instalaciones, por lo que podrás entrar incluso en las casas y ver cómo era la vida íntima en el 1800.