Chile: del paraíso de los alerces a los palafitos de Chiloé

Dos opciones para visitar en el sur del país vecino, saliendo desde Puerto Varas.

Desde Puerto Varas rumbo a Puerto Montt, por la ruta 5 sur, se llega al Parque Alerce Andino, que debería ser considerado como patrimonio natural de la humanidad. Tiene casi 40 mil hectáreas. De ellas, 20 mil son bosques de alerces, una conífera de crecimiento lento y excelente madera, en peligro de extinción.

El alerce sólo crece un centímetro cada 15 años y, sin embargo, llega a superar los 50 metros de altura y a vivir más de cuatro mil años.

El parque es una verdadera joya que muchos turistas pasan por alto. Hay que recorrer los senderos, en especial entre noviembre y marzo, para apreciar los cursos de agua, las aves y la vegetación exuberante y única, con hojas de helecho tan altas como una persona.

Para ver al alerce milenario, de más de 3.500 años, se debe caminar cuatro kilómetros de ida y otros tantos de vuelta por senderos maravillosos.

Patrimonio de la Humanidad

A unos 200 kilómetros de Puerto Varas se encuentra la isla de Chiloé, a la que se cruza en trasbordador con el vehículo. Cuesta 20 dólares cada tramo y el viaje dura no más que 15 minutos. El año próximo, la isla ya estará conectada con el continente por un puente.

Chiloé merece unos días si se quiere conocer a fondo sus tres ciudades principales –Ancud, Castro y Quellón–, que combinan paisajes con la ruta de las iglesias de madera, Patrimonio de la Humanidad desde 2002.

Si sólo va un día a Castro, encontrará la foto que está buscando: la de los palafitos, esas pintorescas casas que se construyen en altura, sobre palos o pilares en el agua.