Barichara, el pueblo colonial más bonito de Colombia

Barichara, el pueblo colonial más lindo de Colombia. (Foto: Claudia Santos)
Barichara, el pueblo colonial más lindo de Colombia. (Foto: Claudia Santos)

Un pintoresco destino colombiano, que fue declarado Monumento Nacional.

Sea quien sea que esté planeando un viaje al hermano país de Colombia, no puede dejar de incluir una visita a Barichara, un pintoresco pueblo.

A diferencia de lo que sucede en las grandes ciudades, que preservan antiguos barrios o sectores donde se conserva la arquitectura colonial, todo Barichara es un homenaje a la historia. La localidad entera fue declarada Monumento Nacional en 1978.

Casas coloniales pintadas de blanco con techos de tejas y balcones de madera, calles adoquinadas que suben o bajan cuestas, el impresionante circuito hasta Guane y sus leyendas de amor y muerte, el color de las piedras y la tierra amarilla dejan huellas imborrables en la memoria de los viajeros.

Barichara, el pueblo colonial más lindo de Colombia. (Foto: Claudia Santos)
Barichara, el pueblo colonial más lindo de Colombia. (Foto: Claudia Santos)

Ubicada en el departamento de Santander, se accede desde Bogotá pasando por la ciudad de San Gil o desde Medellín, pasando por la ciudad de Bucaramanga. Plena cordillera andina en Colombia.

Barichara, un amor a primera vista

Barichara no es un pueblo peatonal, pero definitivamente caminar es la forma de encontrar y apreciar cada rincón, esquina o callejuela. Como si se tratara de un buen vino, paso a paso, sorbo a sorbo, Barichara penetra todos los sentidos.

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El pueblo en su conjunto es una joya visual. Pareciera cincelada por un orfebre porque no se encuentra ninguna faceta imperfecta.

Barichara, el pueblo colonial más lindo de Colombia. (Foto: Claudia Santos)
Barichara, el pueblo colonial más lindo de Colombia. (Foto: Claudia Santos)

Las calles de Barichara, todas ellas, son encantadoras. Pero la calle Real y la calle 5 suelen ser las que mayormente eligen los visitantes. Allí, tras las blancas paredes de las casas, se encuentran las principales tiendas del pueblo, cuyos artículos sorprenden en especial por el fino diseño y los materiales exquisitos.

Alrededor de la plaza central, bares, cafeterías y restaurantes son los sitios elegidos para descansar y reponer las energías para seguir el recorrido. También allí se pueden contratar los Tuk Tuk, curiosos vehículos conducidos por guías locales para recorrer el pueblo sin caminar.

Una catedral de piedra amarilla y el color de la tierra

La catedral de piedra es un exponente de arquitectura barroca colonial. Se eleva formidable sobre una altura a la que se llega por una gran escalinata exterior. La piedra de las paredes sólidas la distinguen de cualquier otra conocida por su color amarillo intenso.

Barichara, el pueblo colonial más lindo de Colombia. (Foto: Claudia Santos)
Barichara, el pueblo colonial más lindo de Colombia. (Foto: Claudia Santos)

Pero además de la catedral el pueblo tiene otras tres iglesias dignas de visitarse. La Capilla de Santa Bárbara, la Capilla de San Antonio y la Capilla de Jesús, se suman a la Iglesia de la Inmaculada, la Catedral en un circuito ideal.

La piedra amarilla está presente en todo el pueblo. Se ve en los adoquinados de las calles, zólalos y pircas. Dicen que el pigmento es tan fuerte que en la antigüedad les dio el nombre a los lugareños de “patiamarillos” (pata amarilla).

Los miradores del pueblo: balcones inabarcables sobre el río

El pueblo bordea un acantilado y en algunos puntos parece colgar hacia el abismo. La vista es alucinante y hasta puede producir algo de vértigo. El paisaje que se aprecia es el cañadón y la hoya que forman el río Suárez y el gran cordón de Lloriquíes.

La calle 1 es la calle de los miradores. Varios puntos panorámicos unidos a lo largo de casi mil metros. Aquí nacen muchas leyendas de amor y muerte. El balcón natural fue para muchos una invitación a conocer el otro mundo.

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Todo el camino está declarado Monumento Nacional. Se dice que este camino fue construido hace cientos de años para unir a las comunidades indígenas muiscas y guanes, originarias de Cundinamarca y Santander respectivamente.

Yendo de Barichara hasta la localidad de Guané son seis kilómetros en un sentido descendente. El desnivel entre ambas poblaciones es pronunciado. Se recomienda volver en bus o tuk tuk.

El pueblo de Guane es una maravilla. Si estar en Barichara era detenerse en el tiempo, Guane te conecta con los tiempos pre-hispánicos.

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