De Córdoba a Ushuaia: cómo llegar por la costa y volver por la Cordillera

PLAYA EL DORADILLO. Las ballenas francas parecen estar al alcance de la mano en esta playa que se encuentra entre Puerto Madryn y Puerto Pirámides, península Valdés, un lugar ideal para pasar la tarde junto al mar.
PLAYA EL DORADILLO. Las ballenas francas parecen estar al alcance de la mano en esta playa que se encuentra entre Puerto Madryn y Puerto Pirámides, península Valdés, un lugar ideal para pasar la tarde junto al mar.
DOS GLACIARES. El Spegazzini es uno de los tantos glaciares que descienden del Campo de Hielo Continental Sur. Es el glaciar que tiene las paredes de mayor altura, unos 110 metros desde el nivel del agua, y recibe por uno de sus laterales el hielo del glaciar Peineta.
DOS GLACIARES. El Spegazzini es uno de los tantos glaciares que descienden del Campo de Hielo Continental Sur. Es el glaciar que tiene las paredes de mayor altura, unos 110 metros desde el nivel del agua, y recibe por uno de sus laterales el hielo del glaciar Peineta.

La Patagonia tiene una magia especial, un halo de misterio que cautiva y atrapa tanto a los argentinos como a los miles de extranjeros que la visitan permanentemente.

Esta tierra áspera y de clima riguroso alberga una riqueza y belleza naturales únicas en el mundo, como la fauna de península Valdés, los glaciares del Campo de Hielo Continental Sur, las pinturas rupestres de la Cueva de las Manos y el alerzal milenario que han sido declarados Patrimonio de la Humanidad.

Además tiene balnearios muy concurridos, como Las Grutas; pingüineras como la de Punta Tombo, una de las más grandes de América; viñedos que resurgen de un pasado glorioso, como en Río Colorado, o los que se animan a desafiar latitudes tanto al pie de la cordillera, como en Trevelin, o a orillas del mar, como en Bahía Bustamante.

También hay numerosas estancias históricas, algunas de las cuales fueron escenario hace un siglo de los trágicos hechos de la represión y fusilamiento de unos 1.500 peones rurales que buscaban mejores condiciones de vida.

La historia no para allí, está presente en cada lugar. Por ejemplo, en Puerto San Julián, donde uno puede subirse a una réplica de la Nao Vitoria para imaginar cómo habrá sido la aventura de dar la primera vuelta al mundo que inició Fernando de Magallanes, en una nave que se parece a una cáscara de nuez. También es extensa la lista de aventureros y corsarios que llegaron al lugar, o de científicos como Charles Darwin o Francisco Moreno, entre otros.

Inicio de la aventura

Atahualpa Yupanqui decía: “Siempre he pensado que nada es mejor que viajar a caballo, pues el camino se compone de infinitas llegadas”. Son ciertas esas palabras, porque cuando se viaja en vehículo propio se llega permanentemente a nuevos destinos, aún en las desafiantes distancias patagónicas.

No obstante, ya sea por el escaso tiempo disponible o el ritmo de la vida moderna, a veces es necesario o conveniente tomar un avión hasta alguno de los principales centros turísticos e iniciar la recorrida.

A lo largo de estas sucesivas 80 notas, Voy de Viaje invita a un mundo de experiencias para que turistas y viajeros puedan descubrir o redescubrir parte de una Patagonia que en muchos casos permanece secreta.

El primer tramo del viaje va desde Córdoba hasta La Adela (La Pampa) y Río Colorado (Río Negro), el “Portal de la Patagonia”. Este lugar es conocido como un punto de pernoctación para cortar el viaje al sur. Pero los atardeceres en su río y la activa y extensa colonia albergan atractivos y sabores que lo van a sorprender.

Luego la aventura continúa con destino de playa: Las Grutas, San Antonio Oeste y el menos conocido San Antonio Este, donde se puede apreciar la puesta del sol en el mar argentino. Un poco más al sur se encuentra Sierra Grande, famosa por su mina de hierro que actualmente explota una empresa china; y la pujante Playas Doradas, de gran crecimiento en los últimos años.

El mar austral y su fauna

Desde allí se sigue viaje hacia el sur y se empieza a ingresar a una región donde las personas invadimos el hábitat natural de numerosas especies que eligen esta geografía de península Valdés para completar su ciclo de vida: ballenas, pingüinos, orcas, leones y lobos, entre otros.

PLAYA EL DORADILLO. Las ballenas francas parecen estar al alcance de la mano en esta playa que se encuentra entre Puerto Madryn y Puerto Pirámides, península Valdés, un lugar ideal para pasar la tarde junto al mar.
PLAYA EL DORADILLO. Las ballenas francas parecen estar al alcance de la mano en esta playa que se encuentra entre Puerto Madryn y Puerto Pirámides, península Valdés, un lugar ideal para pasar la tarde junto al mar.

Puerto Madryn es el gran centro urbano, con todos los servicios que requiere el viajero internacional y punto de partida hacia muchas excursiones, donde no faltan las estancias históricas con nuevas colonias de pingüinos y la degustación del tradicional cordero patagónico.

Un poco más al sur se encuentra la región de valle: Gaiman y sus tradiciones galesas; Trelew con sus dinosaurios; y Rawson con su puerto, donde zarpan excursiones para observar las toninas overas. Más al sur, Punta Tombo es un paso obligado, pues es una de las colonias de pingüinos más grande de América.

Desde allí, los que deciden llegar a Camarones se van a topar con una parte poco difundida de nuestra historia, como la primera gobernación de Nueva León, creada en 1535, y el museo de Juan Domingo Perón.

Antes de dejar territorio chubutense la ruta nacional 3 se acerca a la costa en la petrolera Comodoro Rivadavia, una de las ciudades con mayor actividad de la región. La extensa Santa Cruz ofrece las más variadas alternativas sobre su costa: Puerto Deseado, con su singular ría; el Parque Nacional de los Bosques Petrificados, tierra adentro en la meseta; Puerto San Julián, ligada a la epopeya de Magallanes; Comandante Luis Piedra Buena, testigo de la labor de uno de nuestros pioneros en la región y el Parque Nacional Monte León hasta llegar a Río Gallegos.

Cruce a Chile

Si algo le faltaba al viaje es pasar a territorio chileno para navegar en un ferry el estrecho de Magallanes y acceder al sector vecino de la isla Grande de Tierra del Fuego. Tras unos 200 kilómetros, se vuelve a ingresar a la Argentina en San Sebastián, para seguir por la estepa hasta Río Grande, meca de la pesca de trucha; atravesar el corazón de la isla hasta Tolhuin; para finalmente cruzar los Andes por el paso Garibaldi y arribar a Ushuaia, única ciudad argentina al otro lado de la cordillera.

POR MAR. Para cruzar el estrecho de Magallanes es necesario utilizar el servicio de transbordadores que vinculan, en territorio chileno, la isla Grande con resto del continente.
POR MAR. Para cruzar el estrecho de Magallanes es necesario utilizar el servicio de transbordadores que vinculan, en territorio chileno, la isla Grande con resto del continente.

El Museo del Presidio y el Tren del Fin del Mundo son sólo dos de los principales atractivos del extremo americano de nuestro país, que también nos invita a conocer su historia en la estancia Harberton o deleitarse con los frutos de mar y la tradicional centolla en Puerto Almanza, un pueblo de pescadores artesanales.

CENTOLLA. Es una de las perlas de la gastronomía patagónica. Uno de los mejores lugares para degustarla es Puerto Almanza, la aldea de pescadores artesanales a la vera del Canal Beagle situada a unos 70 kilómetros de Ushuaia.
CENTOLLA. Es una de las perlas de la gastronomía patagónica. Uno de los mejores lugares para degustarla es Puerto Almanza, la aldea de pescadores artesanales a la vera del Canal Beagle situada a unos 70 kilómetros de Ushuaia.

Rumbo al norte

En el final de la ruta 3, en la bahía Lapataia, se siente una mezcla de alegría y satisfacción por haber llegado al objetivo con nostalgia. De ahí en más, todo es regreso hacia el norte. Claro que esa melancolía rápidamente da paso a la adrenalina que implica volver bordeando la Cordillera de los Andes, que alberga algunos de los paisajes más bellos de la Argentina.

Tras desandar la misma travesía hasta Río Gallegos, se enfila hacia El Calafate, corazón de la Tierra de los Glaciares. Si bien el Perito Moreno, y su ocasional ruptura, es el ícono de la región, hay muchos glaciares que merecen ser visitados: al Upsala y al Spegazzini se llegan por vía lacustre, al igual que al seno Mayo del lago Argentino, mientras que en el sector sur del parque hay una caminata imperdible, con doble navegación, hasta la Laguna de los Témpanos.

Si el cansancio va haciendo mella en el cuerpo, nada mejor que probar alguno de los clásicos platos patagónicos, sus cervezas y chocolates artesanales para recomponer fuerzas.

Hacia el noroeste santacruceño se encuentra El Chaltén, capital nacional del trekking, Cueva de las Manos con sus pinturas rupestres y los oasis de Perito Moreno y Los Antiguos.

De regreso en Chubut, uno acelera el paso hacia la región de Esquel, Trevelin y el Parque Nacional Los Alerces, Patrimonio de la Humanidad.

TROCHITA. Este centenario monumento rodante tiene dos puntos de partida para realizar unos imperdibles recorridos: Esquel y El Maitén.
TROCHITA. Este centenario monumento rodante tiene dos puntos de partida para realizar unos imperdibles recorridos: Esquel y El Maitén.

Hacia el norte, unido por la mítica ruta 40, se encuentra la comarca del Paralelo 42, con El Hoyo, Lago Puelo y El Bolsón, una región que deslumbra más allá de haber sido castigada últimamente por los incendios y algunos actos de violencia.

Casi llegando al fin de este periplo nos recibe San Carlos de Bariloche, destino de calidad internacional enclavado en el corazón del Parque Nacional Nahuel Huapi.

Apenas se cruza el río Limay, la ruta nacional 40 sigue su rumbo hacia la región de los Siete Lagos, pero eso será parte de otra aventura.

Con el alma llena de emociones se emprende el regreso a Córdoba, con la sensación de haber tachado de la lista una de las experiencias más movilizantes en nuestro bellísimo país.

Datos útiles para planificar un viaje por la Patagonia

¿Cuánto tiempo necesito?

Resulta difícil dar una respuesta pues hay tantas alternativas como expectativas que tiene cada persona. Sin embargo, una primera aproximación podría ser dividir la cantidad de kilómetros por día.

Si bien eso da un promedio diario de kilómetros a realizar, cabe recordar que hay tramos que son de ruta puro y otros días que son de estancia en una localidad.

Es posible estimar que por lo menos se requieren de tres a cuatro semanas para hacer esta vuelta completa.

¿Cuándo conviene viajar?

En general, la mayoría de las actividades y excursiones se realizan desde mediados de octubre hasta Pascuas. La gran cantidad de horas de luz solar de la primavera y del verano permiten disfrutar de extensas jornadas.

Por el contrario, el invierno es riguroso y con escasas horas de sol. Pero el encanto de la nieve, los centros de esquí y algunas actividades que no paran nunca, como el Tren del Fin del Mundo o la Trochita, se hacen sentir.

Otra estación que atrapa es el otoño, pues el paisaje cambia con el bosque cordillerano que se tiñe de ocres y amarillos más la incipiente presencia de la nieve.

Una mención aparte es para península Valdés, pues la fauna tiene ciclos distintos: por ejemplo, la temporada para ver ballenas se extiende de junio a diciembre, con un pico de actividad entre agosto y setiembre.

¿Cuánto cuesta?

Lo primero que hay que recordar es que con la incorporación de la provincia de La Pampa al régimen de tarifa patagónica para los combustibles (aproximadamente entre un 20% y un 25% menos que en el centro del país).

El otro dato a tener en cuenta es la escasez de estaciones con GNC. Al sur de Río Cuarto se puede cargar en Realicó, Santa Rosa, Río Colorado, Puerto Madryn, Comodoro Rivadavia y Río Grande. No hay estaciones en el tramo cordillerano hasta Bariloche, y de ahí en Piedra del Águila, Neuquén y Villa Mercedes (o General Acha dependiendo de la ruta a seguir).

El uso de GNC no es determinante, pero sí conviene tener el tanque lleno como una alternativa más ante las largas distancias.

Presupuesto orientativo

Nafta súper: (10 km/litro) 1.000 litros, $92.000. Diesel: (12 km/litro) 833 litros, $88.300. Peajes: $1.220. Transbordador: 2 cruces estrecho de Magallanes ($10.200). Cambio de aceite: $7.500. Total orientativo: $110.920

Una aventura de 10.000 kilómetros

Si bien el viaje de ida y vuelta de Córdoba a Ushuaia es de 6.814 kilómetros, a esta distancia hay que sumarle todos los traslados a distintas localidades y puntos de interés turísticos que no se encuentran a la vera de los kilómetros antes mencionados.

Solo algunos ejemplos: dar la vuelta internamente por la península Valdés implica recorrer unos 400 kilómetros, la mayoría de ripio. Desde la mítica ruta 40 hay que andar unos 30 kilómetros hacia el oeste para llegar a El Calafate y otros 50 para llegar al glaciar Perito Moreno; lo que sumado a los diversos trayectos locales se llega a unos 10.000 kilómetros.

De Córdoba a Ushuaia (por Costa Atlántica)

Autopista/autovía: 269 km.

Peajes: 3 ($410). En península Valdés se abona ingreso en la ruta de acceso (nacionales: mayores $800 y niños y jubilados $400).

Ruta pavimentada: 2.736 km.

Camino de tierra: 0 km.

Mar: 5 km (el costo del transbordador es de $5.100 por auto).

Total: 3.010 km.

De Ushuaia a Córdoba (por la Cordillera)

Autopista/autovía: 474 km.

Peajes: 7 ($810).

Ruta pavimentada: 3.255 km.

Camino de tierra: 70 km.

Mar: 5 km (costo del transbordador $5.100 por auto).

Total: 3.804 km.

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