Viedma y Carmen de Patagones, un combo perfecto de naturaleza e historia

Las extensas playas de Viedma, en Río Negro. (Foto: Municipalidad de Viedma)
Las extensas playas de Viedma, en Río Negro. (Foto: Municipalidad de Viedma)

Dos ciudades vecinas, de provincias distintas, tienen mucho en común sobre la costa del Atlántico y separadas por el Río Negro.

Los caprichos de la división política hacen que dos comunidades hermanadas por la geografía, la historia y la distancia tengan gobiernos tan diferentes. Por suerte, los ciudadanos y los visitantes aún conservan el sentido común y al llegar hasta allí comprenden que ambas comparten un destino común.

Igual que con los hermanos, cada una tiene rasgos diferentes y a veces hasta compiten por las miradas.

A orillas del imponente Río Negro y muy cerca del litoral atlántico, Carmen de Patagones es la ciudad más austral de Buenos Aires, distante a 900 kilómetros de la ciudad autónoma. Cruzando el río, Viedma es la capital de la provincia de Río Negro.

Carmen de Patagones, cuna de la historia de la Patagonia

Con más de 200 años de vida y es conocida como “Cuna de la Historia de la Patagonia”. Cuando el virreinato se hacía fuerte y la necesidad de consolidar el territorio se volvió imperante, en Carmen de Patagones se fundó un fuerte amurallado defendido por cañones.

Declarada como “Poblado Histórico Nacional”, sus calles y edificios añejos dejaron un testimonio de la vida dura que llevaron los primeros pobladores del sur argentino.

Toda la ciudad se edificó en un terreno irregular caracterizado por abruptas barrancas que favorecían la defensa militar del territorio. Hoy esta urbanización otorga un gran valor paisajístico, y no se compara con ninguna otra ciudad argentina.

Las Cuevas Maragatas: Las cuevas fueron las viviendas que tuvieron que idear los primeros pobladores aprovechando los acantilados y los materiales de la zona, ante la falta de apoyo para la construcción de viviendas, por parte de la Corona Española.

Deben su nombre a sus pobladores, originarios de la comarca de Maragatería en León, España. Pueden visitarse y constituye una de las curiosidades de la región.

El Rancho de la Carlota: es una joya de la tipología “rancho” de la arquitectura popular colonial. Junto con el Rancho Real son una de las pocas que aún están en pie. Se distinguen los grandes paredones de adobe, las tejas musleras y un cerco de tunas.

Entre sus calles de estilo colonial, museos y monumentos, pueden visitarse la Torre del Antiguo Fuerte y la Iglesia Parroquial, que aún exhibe orgullosa las banderas capturadas durante la guerra de la Triple Alianza, entre otras historias.

Viedma, la capital de los argentinos que no fue

Fundada en 1779, tiene tantos años como su vecina bonaerense. Es actualmente la capital de la provincia de Río Negro y desde la costa dirige los destinos de una provincia que se extiende hasta la Cordillera de los Andes.

Las extensas playas de Viedma, en Río Negro. (Foto: Municipalidad de Viedma)
Las extensas playas de Viedma, en Río Negro. (Foto: Municipalidad de Viedma)

Fue Raúl Alfonsín quien propuso trasladar la capital federal hasta el norte de la Patagonia, con la idea de romper la hegemonía de Buenos Aires. El proyecto nunca prosperó y Viedma continuó con su destino patagónico.

Con los edificios de la Manzana Histórica, los museos y el Puente Ferrocarretero, Viedma cuenta su historia. Pero la vida moderna se manifiesta en centenares de actividades, festivales, gastronomía y paseos extraordinarios por la región.

La Ruta de los acantilados, un atractivo de ambas ciudades

Una vez que se cruza el puente desde Carmen de Patagones hacia Viedma es posible iniciar un recorrido por una increíble ruta costera.

Las extensas playas de Viedma, en Río Negro. (Foto: Municipalidad de Viedma)
Las extensas playas de Viedma, en Río Negro. (Foto: Municipalidad de Viedma)

Son 200 kilómetros ininterrumpidos bordeando la costa por sobre los acantilados hasta llegar a la localidad rionegrina San Antonio Este y su gran puerto. El trayecto espectacular inicia en la zona cercana al balneario El Cóndor, donde el río Negro desemboca en el océano Atlántico.

A partir de allí se puede seguir las curvas del gran Golfo San Matías, ofreciendo innumerables puntos panorámicos y la posibilidad de apreciar los paisajes que se forman cuando la estepa y las mesetas llegan al mar.

En el camino se puede visitar la zona del Área Natural Protegida Punta Bermeja donde, disfrutando de un paraíso de aguas azuladas y verdosas, vive una colonia permanente de miles de lobos marinos.

Este sitio protegido dispone de un centro de interpretación y un mirador y, en ocasiones, es posible ver orcas que se acercan al lugar para alimentarse. Los amantes de los safaris fotográficos tienen la mesa servida en la Patagonia.

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