La vuelta a la Patagonia en 80 notas: de Córdoba a La Pampa

El Castillo, obra del arquitecto francés Alberto Favre. Foto: Keegan Ediciones.
El Castillo, obra del arquitecto francés Alberto Favre. Foto: Keegan Ediciones.

Nota 2. Casi 900 kilómetros separan a la ciudad de Córdoba del “Portal de la Patagonia” conformado por las localidades de La Adela (La Pampa) y Río Colorado (Río Negro).

Toda caminata comienza con un primer paso, y todo viaje también. Los 870 kilómetros de este primer tramo es una distancia razonable para viajar en un día, inclusive muchos planifican pernoctar en estas poblaciones situadas a la vera del río Colorado para cortar el viaje a Las Grutas.

Leé más: el recorrido en 80 notas

Pero siempre depende de las expectativas de los viajeros. Es que resulta casi un imperdible pasar por la puerta del Reserva Provincial Parque Luro, a unos 30 kilómetros al sur de la capital pampeana, y no entrar a conocer la fusión de historia, cultura y ambientes naturales protegidos que ofrece esta reserva, más aún entre marzo y abril que es el período de avistaje de ciervos en brama.

El inicio de una fantástica experiencia

Si arbitrariamente se toma como punto de partida la ruta 36 y la avenida de Circunvalación, hay que transitar 195 kilómetros de autovía hasta llegar a la rotonda de acceso norte a la ciudad de Río Cuarto, luego de pasar por tres peajes (Bouwer, Piedras Moras y Tegua). Desde ese acceso hay que rodear el Imperio del Sur hasta empalmar la ruta nacional 8 hasta el cruce con la nacional 35 (19 kilómetros), que nos va a llevar a la provincia de La Pampa.

Accesos a Río Cuarto.
Accesos a Río Cuarto.

La distancia entre la capital cordobesa y Santa Rosa es de 600 kilómetros. Si se va con chicos y fuese necesario hacer una escala técnica para frenar el recurrente “¿cuándo llegamos?”, bien puede tenerse en cuenta la localidad pampeana de Eduardo Castex, a 514 kilómetros del punto de partida.

Al llegar al acceso norte de esta localidad, sólo basta desviarse unos cientos de metros por la ruta provincial 102 rumbo al oeste, a Victorica, y llegar al Parque Temático de la Prehistoria Livio Curto (abierto de lunes a viernes de 10 a 12 y de 14 a 18; sábados domingos y feriados de 10 a 18. Entrada general $100, menores de cinco años gratis).

Parque Temático de la Prehistoria Livio Curto en Eduardo Castex. Este predio de unas 8 hectáreas alberga más de 20 esculturas de dinosaurios a escala real. Foto: Keegan Ediciones.
Parque Temático de la Prehistoria Livio Curto en Eduardo Castex. Este predio de unas 8 hectáreas alberga más de 20 esculturas de dinosaurios a escala real. Foto: Keegan Ediciones.

En este parque de unas 8 hectáreas hay más de una veintena de esculturas a escala real de diferentes especies de dinosaurios realizados por el artista Jorge Fortunsky. Un lugar ideal para recorrer en familia y que es celebrado por los más chicos.

Accesos a Santa Rosa.
Accesos a Santa Rosa.

Reserva Provincial Parque Luro

Luego de bordear la capital pampeana por el este de la misma, a través de la avenida de circunvalación, se transitan una treintena de kilómetros al sur por la ruta nacional 35 hasta el acceso a este parque.

Esta área protegida tiene unas 7.600 hectáreas de las cuales unas 1.600 están destinadas al uso público, y tiene una capacidad de carga de hasta 500 personas por día.

Reserva Provincial Parque Luro.
Reserva Provincial Parque Luro.

Si bien el visitante que decide ingresar el parque a la mitad de su viaje puede gestionar el permiso de visita en el propio ingreso, es altamente recomendable gestionar el mismo a través de la página oficial permisoturismo.lapampa.gob.ar. (Abierto todos los días del año de 9 a 19; entrada general $100, menores de ocho años gratis).

En el reparto de tierras luego de la Conquista del Desierto, Ataliva Roca (hermano de Julio Argentino) recibió unas 180.000 hectáreas. Ataliva cedió 23.000 hectáreas a su hija Arminda, casada con Pedro Olegario Luro, quien desde 1907 comenzó a organizar del primer coto de caza del país llamado San Huberto, patrono de los cazadores, con especies introducidas desde Europa como ciervos colorados, jabalíes y faisanes. Cabe destacar que los visitantes de la aristocracia argentina y europea accedían en tren por un ramal que el propio Pedro Luro mandó a construir hasta el predio.

El Castillo visto desde el salitral, uno de los ambientes que conforman esta área protegida.
El Castillo visto desde el salitral, uno de los ambientes que conforman esta área protegida.

Dicha actividad no duró mucho por el estallido de la Primera Guerra Mundial en 1914, pero las otras labores como la ganadería y la agricultura continuaron. Entre 1910 y 1950 se produjo la explotación intensiva del caldén, cuya apreciada madera era trabajada en los diversos aserraderos que inundaron el paisaje pampeano, para luego las tablas y varillas obtenidas eran transportadas principalmente por ferrocarril a los centros urbanos.

El caldén (Prosopis caldenia) es el emblema de La Pampa.
El caldén (Prosopis caldenia) es el emblema de La Pampa.

La visita a Parque Luro

El acceso desde la ruta es pavimentado, y luego de andar unos 2.500 metros uno se topa con la imponente silueta de ese “castillo”, diseñado por el arquitecto francés Alberto Favre, una perla de la belle époque, y el Centro de Interpretación.

Centro de Interpretación. Punto de partida de la visita al Parque Luro.
Centro de Interpretación. Punto de partida de la visita al Parque Luro.

A modo orientativo es posible decir que hay, en función del tiempo disponible del viajero, diversas alternativas para recorrer el parque. Por un lado se puede hacer una visita relativamente corta o de paso, que involucra conocer el centro de interpretación y la visita guiada a la casona, declarada Monumento Histórico Nacional, que se realiza cada una hora.

Interior del Castillo. La anéctota cuenta que Pedro Luro asistió a un restaurante en París y que quiso comprar este hogar. Ante la negativa del dueño, Pedro Luro le hizo una tentadora oferta por el establecimiento gastronómico, y así el nuevo propietario pudo desarmar este hogar y trasladarlo a su castillo pampeano.
Interior del Castillo. La anéctota cuenta que Pedro Luro asistió a un restaurante en París y que quiso comprar este hogar. Ante la negativa del dueño, Pedro Luro le hizo una tentadora oferta por el establecimiento gastronómico, y así el nuevo propietario pudo desarmar este hogar y trasladarlo a su castillo pampeano.

Si se dispone de más tiempo hay varios senderos para caminar, de unos 20 minutos a una hora de duración cada uno, y que permiten adentrarse en los ambientes de bosque de caldenes, el salitral y los médanos.

Otra actividad es la observación de su fauna, en especial de aves, con la posibilidad de ver unas 40 especies en un día y hasta 200 a lo largo del año; como así también recorrer el salón con carruajes antiguos.

Sala de carruajes antiguos.
Sala de carruajes antiguos.

Es posible almorzar en el restaurant del parque (churrincheoficial; cel.: 02954290985, conviene comunicarse por Whatsapp) o utilizar –sin costo adicional- las instalaciones para hacer un asado.

Para pernoctar está habilitado un camping (excepto en los meses de marzo y abril mientras dura la brama), además de un par de dormis y dos cabañas (hay otras seis en construcción).

Área de servicios y camping. Allí hay un restaurante, se puede disfrutar de las instalaciones sin costo adicional y acampar (salvo en los meses de brama).
Área de servicios y camping. Allí hay un restaurante, se puede disfrutar de las instalaciones sin costo adicional y acampar (salvo en los meses de brama).

La brama

Entre marzo y abril se da un fenómeno especial en Parque Luro: el avistaje de ciervos en brama. Éste es el período reproductivo de los ciervos colorados, y donde se los puede observar con más facilidad ya que se encuentran totalmente concentrados en esa tarea, con peleas y corridas entre los machos en sus disputas por las hembras en celo que forman parte de su cortejo, tiempo en que los roncos bramidos retumban en el bosque de caldenes.

Este avistaje se realiza a través de dos visitas diarias programadas, con reserva previa y en grupos de hasta 20 personas ($1.700 por persona) a los tres miradores habilitados: una a las 6, antes del amanecer; y la otra a las 18, por lo que se regresa de noche. Es una experiencia sensorial integral el recorrer ese hábitat, con sus sonidos y los olores que invaden con la humedad de la noche.

Ante la limitada capacidad de alojamiento en el parque se puede optar por hacerlo en Santa Rosa, al norte, o en Ataliva, a 17 kilómetros al sur del parque por la ruta nacional 35.

Sendero del Médano, uno de los ambientes protegidos en esta reserva.
Sendero del Médano, uno de los ambientes protegidos en esta reserva.

Hasta la Reserva Parque Luro se han recorrido 632 kilómetros. Quedan otros 238 hasta La Adela-Río Colorado, unas dos horas y media de viaje. Pero si la idea es sólo pernoctar, hay que pensar en que hay una Patagonia secreta que merece ser conocida más profundamente.

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