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Una visita al Valle de los Lisos: aventura en la inmensidad

La Reserva Valle de Los Lisos ubicada en Los Gigantes, Sierras Grandes de Córdoba, ofrece una diversidad de actividades para realizar: caminatas por paisajes sorprendentes y ríos subterráneos para descubrir. 

Por Gimena Guzmán (Especial).

La combinación ideal entre la contemplación y la aventura se encuentra a 32 kilómetros de la ciudad Tanti, en el Valle de Punilla. En esa dirección se llega a la Reserva Valle de Los Lisos en Los Gigantes, una experiencia al aire libre para adentrarse en la inmensidad de la naturaleza.

Hasta entonces mayormente elegida por el turismo extranjero (80 por ciento), las 4.300 hectáreas que se extienden en la reserva natural proponen 102 senderos homologados para recorrer con 32 opciones de tours. A más de 2.000 metros sobre el nivel del mar, las caminatas entre valles guían a vertientes y arroyos de aguas cristalinas, ríos subterráneos, quebradas en el marco de la riqueza de la flora y fauna autóctona que vale la pena no perder de vista. Y brindan la posibilidad de volver por otros caminos.

Atendido por sus propios dueños

La reserva es privada y cuidada en todo su esplendor. La primera parada es en el refugio de 1886, donde se sirve un desayuno simple pero con la magia del pan casero de la casa.

Mientras tanto el anfitrión José Luis Amuchástegui, bisnieto de los primeros pobladores del lugar, anticipa la aventura que está por suceder: “La reserva está impoluta y su naturaleza intacta, les aseguro que se van a llevar un recuerdo inolvidable. Arriba es un laberinto, saldremos con guías especializados cada 10 personas, el contacto será pleno para ir contando y respondiendo cada consulta”. Y agrega que el nombre el Valle de los Lisos se debe a que literalmente se encuentra entre cerros lisos, a causa de la erosión que provoca el viento y la lluvia en la roca de granito durante millones de años. 

Oda a la naturaleza

La principal actividad es el trekking con guía, no es posible realizarlo de modo independiente. Se recomienda el recorrido más tradicional de 16 km, que inicia en el refugio y tiene una dificultad intermedia. Las excursiones, ya sea a pasar el día o pernoctar, ofrecen una experiencia que incluye todo el servicio: comidas con opción para vegetarianos y celíacos, baños con agua caliente, camas individuales y guía.

La salida es por la mañana y una vez iniciada la caminata el paisaje va variando en colores y texturas, hasta llegar a las postales que más se difunden por las redes sociales de los visitantes. 

Entre los principales valores de la reserva, el agua es fundamental. De allí sale el 80% de la que va al San Roque, y con seguridad acompañan todo el recorrido turístico: se diversifican pequeñas vertientes que regalan agua fresca y deliciosa para hidratarse en el camino sin tener que cargar en las mochilas.

Una vez que se logra cruzar el paredón de piedra de más de 350 millones de años, comienza el recorrido por el primer valle de 12 que hay en total. El atractivo comienza a multiplicarse en piedras enormes con formas que remiten a animales (King Kong, por ejemplo) y el color verde que se impone y distingue en el pasto lo hace único en la zona. 

Durante la jornada los momentos destacados son abrazadores. El almuerzo y primer descanso más extenso se realiza en el Cañón del diablo, al lado de una vertiente. Allí el cuerpo se prepara para continuar la travesía y cruzar un río de agua helada (llega a la cintura) que guía al siguiente valle. 

A la aventura grupal se le suma adentrarse a una grieta entre piedras, el espacio es bien angosto y quien puede llegar a mayor profundidad será el encargado de la selfie grupal que compartirá al equipo. Pasada esa experiencia, es el momento de entrar a río subterráneo, que si bien requiere de un poco de destreza, los guías van orientando con información muy concreta y acompañada. Una vez adentro todos los visitantes apagan sus linternas y dan cuenta de la oscuridad absoluta. Gritos de celebración son el ritual del logro. 

Paisaje de ficción

Cualquiera de las alternativas que se elijan para recorrer invitan a dar vuelo a la imaginación, pues el paisaje de película es digno de una ficción de fantasía. Se vuelve inevitable jugar a pensar qué puesta en escena podría haber sucedió allí. Game of Thrones, El Señor de los Anillos y Jurassik Park fueron las menciones ganadoras. 

El Valle de los Lisos en Córdoba propone una aventura emocionante para escapar de la cotidianeidad. 

Datos útiles

Cómo llegar. Por el camino que conduce al macizo hasta que llega al Hotel de Montaña Alto de Los Gigantes, se desvía en la única opción a la derecha unos 7 km.

Clima. Debido a la altura, el tiempo es cambiante. Llevar ropa abrigada y calzado que no deslice son los básicos. Para la mochila: pantalón y medias extras. Un refuerzo: palo de trekking.

Opciones. Excursiones y salidas programadas todo el año con opciones de elegir el tipo de aventura que se desee experimentar. El servicio de Turismo Aventura que ofrece la Reserva es “Premium all inclusive” y tiene normas de seguridad fijadas. Más información: www.valledeloslisos.com.ar 

Curiosidad. José Luis Amuchástegui comentó que National Geographic registró en dos ocasiones el lugar.

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