Una subida al cerro Wank, un balcón con vista privilegiada

Cerro Wank
Cerro Wank

Son muchos los rincones imperdibles de La Cumbrecita, una localidad preciosa dentro del valle, con un marco natural imponente.

La Cumbrecita se formó a los pies del maravilloso cerro Wank, también conocido como el balcón, ya que desde su cima se puede observar, entre extensos pinares, cada rincón del pequeño poblado.

La Cumbrecita es un hermoso pueblo peatonal que invita a recorrer sus angostas callecitas y sendas, ofreciendo variadas propuestas de aventura. Una de ellas, sin dudas, es el trekking al cerro Wank, que se puede combinar con una caminata por el encantador Vallecito de Abedul y la imponente Cascada Escondida.

Esta increíble travesía inicia al cruzar la pasarela de madera, que atraviesa el arroyo Almbach. Desde allí, carteles, flechas de madera y mojones indican el camino que se debe tomar. La primera parte del trayecto se realiza mediante sendas anchas y con menor inclinación, mientras que, desde la mitad del ascenso hacia arriba, se vuelve más rocoso y empinado, por lo cual es recomendable ir haciendo pequeños descansos.

El sendero va tomando altura y la vegetación se vuelve cada vez más escasa. Luego de 50 minutos de caminata se comienza a observar un mojón de piedra, que advierte haber llegado a la cima (1715 msnm), desde donde se pueden observar bosques, quebradas y diferentes puntos del Valle de Calamuchita, imagen que incita a detenerse por unos minutos y entregarse al encanto de la contemplación.

Sigue el camino

Es el momento de continuar el recorrido hacia el mágico Vallecito de Abedul. Algunos árboles van quedando atrás, mientras que una pradera verde comienza asomarse y un arroyo de agua cristalina (proveniente de las Sierras Grandes) se interpone en el camino, invitando al descanso y refresco.

Algunos animales aparecen para tomar agua, convirtiendo al hermoso paisaje en el escenario perfecto para relajarse y admirar la naturaleza en su mayor esplendor.

Al cruzar el arroyo se debe tomar un sendero para llegar a la extraordinaria Cascada Escondida. El constante murmullo de la cascada entre las rocas es parte del silencio cautivador de un lugar que encierra una permanente fascinación.

Este salto de agua escondido entre tanta montaña forma una olla profunda, transparente, que permite observar el fondo e invita a zambullirse. Luego de un enriquecedor chapuzón se debe emprender el regreso, la cascada se encuentra en un desnivel positivo, por lo cual la vuelta al vallecito requiere de un poco de esfuerzo.

Opciones para la vuelta

Para retornar al pueblo se presentan dos opciones. Por un lado, se puede tomar el mismo camino por el cual se llegó al vallecito, es decir cruzar nuevamente el arroyo, llegar a la cima del Cerro Wank y luego bajar al pueblo. Sin embargo, lo más recomendable es optar por otro circuito igual de encantador: al llegar al vallecito se puede tomar un sendero que, entre piedras y praderas, bordea el arroyo. Con esta opción se recorre todo el Valle de Abedul, teniendo la oportunidad de admirarlo por completo.

El sendero de piedras desgastadas está bien marcado e irá guiando hasta llegar al bosque de coníferas; en el camino comenzarán a vislumbrarse hongos de diferentes tamaños y colores diversos. Si es un día soleado, este cambio de vegetación será un gran alivio, ya que los altos pinares serán un escudo ante la exposición solar. Después de unos metros algunas construcciones se harán visibles, señal que el centro del pueblo se encuentra cerca.

Bosques, quebradas, ríos de aguas frescas y transparentes, y arroyos que saltan entre grandes piedras conforman el entorno de este bellísimo recorrido.

Un poco de historia

Este pequeño pueblo que guarda la magia y encanto de las típicas aldeas alpinas, tiene su origen en el año 1934, cuando el doctor Helmunt Cabjolsky decidió comprar 500 hectáreas en las sierras de Córdoba.

Ese mismo año comenzaron con la forestación y la construcción de un camino de acceso desde Los Reartes. Al año siguiente se levantó la primera edificación de lo que es hoy el Hotel Cumbrecita, y años después se comenzó a pensar el terreno como un lugar turístico.

Las primeras familias en establecerse fueron de origen centroeuropeo, quienes le fueron dando al pueblo en formación esa impronta que actualmente lo caracteriza.

Datos útiles

Cómo llegar. Desde Córdoba hay 120 kilómetros. Primero se debe tomar la RP 5, durante 88 kilómetros, luego acceder a la RP 109 hasta La Cumbrecita.

Trekking al Cerro Wank. Es de dificultad media-baja. Si se hace el mismo camino para ir y volver tiene en total nueve kilómetros y el tiempo estimado de realización es de cuatro horas. Si se elige volver bordeando el arroyo Almbach y recorriendo todo el valle, el total es de 12 kilómetros y el tiempo estimado es de cinco horas. El lugar se puede visitar todo el año.