Un cabrito en Quilino no se le niega a nadie

Claves para descubrir una propuesta gastronómica muy tradicional de Córdoba, en la "capital del cabrito".

En el noroeste de Córdoba, no hay que perderse la oportunidad de probar los cabritos de la zona.

No es casual que sean una marca de identidad gastronómica, y basta ingresar a la localidad (también conocida, justamente, por su Festival del Cabrito) para darse cuenta de qué estamos hablando.

Los restaurantes y parrillas ofrecen sus especialidades, y algunos tienen secretos bien guardados a la hora de sorprender al comensal menos prevenido.

En el Quincho el Gordito José, sobre la ruta, siempre tienen todo listo para probar “el mejor cabrito del norte de Córdoba”, pero no tampoco les tiembla la pera al decir que son los mejores de todo el país.

¿Cuáles son las claves para un buen cabrito?

“Tener paciencia, poca brasa en la riñonada y mucha en las piernas y en la paleta, una horita y media de cocción”, aseguran.

La calidad del cabrito tiene mucho que ver, dicen en lo del Gordito José, pero también la mano del que lo asa.

“Este cabrito de la zona es muy especial, Tenemos cerquita las Salinas Grandes, y es muy sabroso”. Los cabritos que preparan tienen entre 35 y 40 días de nacido: “Prácticamente han sido criados sólo a leche”. A esa edad, el promedio es de siete kilos.

Más allá de la carne, allí guardan la receta del chimi con mucho celo, como si fuera la de la Coca-Cola.