Río y paz absoluta a una hora de Córdoba... para ir apenas se pueda

Está en el departamento de Punilla y a 50 km de la ciudad de Córdoba. (turismo cuestablanca)
Está en el departamento de Punilla y a 50 km de la ciudad de Córdoba. (turismo cuestablanca)

Cuesta Blanca siempre hay que tenerlo en la agenda: pinos, playas amplias y agua cristalina en el pueblo donde vas a querer ir a descansar unos días.

Para quienes viven en la ciudad de Córdoba, tener un lugar cercano para hacer una escapada es muy disfrutado. Rodeado de pinos que llenan de hongos y piñas el suelo, y surcado por el agua ambarina y transparente del río San Antonio se encuentra uno de estos destinos deseados y cercanos: Cuesta Blanca.

Por ahora no es posible, pero hay que anotar este lugar para disfrutarlo apenas se pueda salir.

Si algo diferencia a su río es que el cauce no se abre por piedras, sino que se desplaza dejando una muy generosa orilla de arena finita, espacio para hacer castillos y ubicar el pareo sobra, eso es seguro. Además en el agua limpia se puede ver cada tanto alguna vieja del agua, y muchas mojarritas.

Si la idea es quedarse a pasar la noche se puede escuchar, con la caída del sol, a los zorros que recorren tranquilos esa hora que es aún día pero ya casi noche. Al hacer silencio, quizás alguno se acerca a los pies de la carpa, o al patio de la cabaña, a curiosear. Otra cara conocida que se asoma entre las piedras y debajo de las plantas es la iguana overa, que puede tener tonalidades verdes, azuladas o rojizas y es de gran tamaño.

Caminata y picnic

Además de hacer la plancha en el río, de día es muy lindo hacer una caminata hasta el Diquecito, las colinas bajas son amenas para caminar y por las calles de tierra casi no pasan autos, son unos veinte minutos caminando tranquilo y con pausas. Ahí el panorama se abre mucho más, el espejo de agua parece un lago y las que antes eran dunas bajas se alzan altas por detrás, rebosando verde y sin una casa a la vista. Para pasar el hambre de la caminata nada mejor que tomar unos mates ahí mismo.

Como todo pueblo que se precie, Cuesta Blanca tiene un punto de referencia donde todo ocurre y donde todo está; El Puente, así con mayúsculas, ahí está la comuna, la parada de los colectivos, los almacenes, y el restaurante: Puentes Amarillos Rock Bar, que hace unas tortas caseras que te llaman desde el otro lado del mostrador, y donde siempre hay música en vivo, generalmente blues y jazz.

Este destino, que forma parte de la Reserva Hídrica Provincial “Los Gigantes” es perfecto para sumergirse en el ecosistema serrano de aire puro, aguas cristalinas y serenidad, cuando se pueda volver a las escapadas de finde.