Posta de Sinsacate: caudillos, jesuitas y tres siglos de historia

Fue construida en piedra, adobe y maderas de algarrobo. (Museos Nacionales)
Fue construida en piedra, adobe y maderas de algarrobo. (Museos Nacionales)

Un capítulo importante de la historia de Córdoba es la que comprende el período del Virreinato, en esta etapa, el comercio y el transporte se resolvían en torno al antiguo Camino Real. Esta vía de comunicación histórica tiene varias paradas para descubrir, una de ellas es la Posta de Sinsacate.

Los orígenes

Ubicada en el norte cordobés, en la localidad homónima, este espacio funcionaba como posta de correo y como refugio para quienes transitaban el Camino Real. Se estima que, por año, por la posta pasaban unas 4000 personas, a descansar de noche, alimentar a los caballos y arreglar los carruajes.

Rincones cargados de historias

Conocida en sus comienzos como Puesto de San Pablo de Sinsacate, funcionó durante años casi como una estación de servicio colonial. La edificación contaba con molino, almacén y tenía un espacio para huerta. Tuvo un lugar importante en el transporte, hasta que la llegada del ferrocarril cambió el panorama.

Por su predio pasaron personalidades emblemáticas de la historia, como el general José de San Martín y los ejércitos patriotas que marchaban al Alto Perú. Su capilla, además, fue el lugar donde se velaron los restos de Facundo Quiroga. Hoy sus salas trasladan en la historia, recreando el día a día de estos personajes que las transitaron hace siglos.

Aparte de invitar a un viaje en el tiempo, el museo incorpora actividades artísticas y culturales, como muestras, charlas y jornadas de cine, que se pueden conocer en sus redes. Un espacio donde conviven pasado y presente.

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