Los Gigantes: trekking de montaña para toda la familia

Una excursión a Los Gigantes en familia. Foto: Florencia Vigilante
Una excursión a Los Gigantes en familia. Foto: Florencia Vigilante

El reflejo del cielo sobre el arroyo. Una flor amarilla. El olor de la marcela. Respirar a un ritmo distinto. Los sándwiches que siempre son más ricos en un pícnic, aunque los prepares igual que en tu casa. Los pasos de tu hijo en el tramo que caminó dándote la mano.

Esas son algunas postales de una caminata por Los Gigantes, uno de los mejores lugares de la provincia para hacer trekking y practicar turismo aventura. Ubicado en la Reserva Hídrica Pampa de Achala, el macizo marca el inicio de las Sierras Grandes de Córdoba.

Una excursión a Los Gigantes en familia. Foto: Florencia Vigilante
Una excursión a Los Gigantes en familia. Foto: Florencia Vigilante

Los que lo conocen lo definen como un “laberinto de piedra”. En su inmensidad podés encontrar arroyos, quebradas, cascadas, cuevas, valles y vistas panorámicas de las que te hacen prometer que vas a ir más seguido a la montaña para conectar con la naturaleza.

Para conocerlo, existen varios puntos de acceso: algunos cobran una entrada por persona y otros, sólo estacionamiento. Cada punto marca el inicio de infinitos senderos y rutas de escalada. Entre los recorridos posibles, el camino a Los tres mimbres es un paseo que puede hacerse en familia, por cuenta propia y durante el día.

Un circuito ATP

El acceso a Los Gigantes por Casas Nuevas, de la familia Bazán, te lleva por el sendero norte del macizo, donde empiezan algunos de los caminos más concurridos y mejor señalizados: el que va hacia el cerro Mogote -que con 2.374 metros sobre el nivel del mar es el más alto de la zona- y el que lleva hacia Los tres mimbres y La quebrada de la retamilla.

Una excursión a Los Gigantes en familia. Foto: Florencia Vigilante
Una excursión a Los Gigantes en familia. Foto: Florencia Vigilante

Si vas a hacer un recorrido en familia que incluye a dos o más generaciones, la elección más segura es Los tres mimbres, porque es menos exigente a nivel físico. El primer tramo del sendero es compartido, pero en un punto el camino se bifurca: cuando te cruzás con el cartel que indica “Refugios”, si empezás a subir siguiendo la flecha terminás en el Mogote, y si seguís derecho vas hacia Los tres mimbres.

Yendo a paso lento, este circuito apto para todo público se puede hacer en unas tres horas de ida y unas dos horas y media de vuelta. La idea no es correr una carrera sino disfrutar del recorrido en familia, pero hay que tener en cuenta el tiempo total del paseo para calcular la hora de salida, sobre todo en estos meses en los que las horas de sol empiezan a reducirse.

Una excursión a Los Gigantes en familia. Foto: Florencia Vigilante
Una excursión a Los Gigantes en familia. Foto: Florencia Vigilante

Para un grupo con bebés (imprescindible ir con mochila portabebés, de otra forma no es posible la caminata), personas de 30 y pico y abuelas o abuelos de más de 60 años, la dificultad del paseo es moderada.

Impresiones del camino

El otoño es una de las mejores épocas para caminar por las Sierras. El clima, que en Los Gigantes es de alta montaña, es ideal porque no hace ni mucho frío ni mucho calor. Los días de sol y viento típicos de esta estación en la ciudad también se sienten allá arriba.

El sendero a Los tres mimbres está señalizado con apachetas, esos montoncitos de piedras que guían el camino, y con algún que otro cartel. Pero no te confíes y prestá atención, porque en algunos tramos la señalización es más difusa.

Una excursión a Los Gigantes en familia. Foto: Florencia Vigilante
Una excursión a Los Gigantes en familia. Foto: Florencia Vigilante

En un entorno dominado por la piedra, hay partes del camino cubiertas con pastizales dorados, algunos tabaquillos y arroyos transparentes en los que podés recargar agua. Por momentos el paisaje laberíntico se cierra formando quebradas y riscos, y en otros se abre en una inmensidad que te hace sentir diminuto frente a la montaña.

La parte más difícil del trekking está a la ida, después de la bifurcación: son unos 10 o 15 minutos de bajadas pronunciadas con piedra floja, en las que vas a necesitar que el que va adelante te dé la mano para avanzar (sobre todo si llevás una mochila portabebés).

El remanso

A diferencia del recorrido hacia el cerro Mogote, que acaba en el punto más alto del macizo, el recorrido hacia Los tres mimbres termina en la ladera de la montaña, en una especie de hondonada tapizada de verde y rodeada por un arroyo cristalino.

En la orilla del otro lado del río se levantan los tres sauces mimbre que le dan nombre al lugar, y bajo la sombra que dan las ramas suele haber gente acampando. Para hacer el pícnic podés elegir sentarte en una playita de arena al lado del agua o quedarte en el pasto, en la altura, y tener la panorámica más linda del lugar.

Después de almorzar y de una siestita reparadora, es momento de encarar la vuelta. Pero antes regalate un tiempo para hacer silencio, dejar que el sol te dé en la cara y mirar esas piedras que te rodean, que tienen entre 300 y 500 millones de años. Sentí la energía del lugar y respirá. ¿No era para eso que venías?

Datos útiles para ir a Los Gigantes

Una excursión a Los Gigantes en familia. Foto: Florencia Vigilante
Una excursión a Los Gigantes en familia. Foto: Florencia Vigilante

Cómo llegar: Casas Nuevas está a unos 84 kilómetros de Córdoba capital, yendo por las rutas nacionales 20 y 38 y la ruta provincial 28. Desde Tanti, el camino (de unos 28 kilómetros) es de ripio. En auto son en total unas dos horas.

Registro y estacionamiento: en el punto de registro de Casas Nuevas hay que completar una declaración jurada. No se cobra ingreso por persona pero sí estacionamiento por día, que cuesta $400 por auto y $200 por moto.

Detalle del trekking: de Casas Nuevas a Los Tres Mimbres, a paso lento, son unas tres horas de ida y unas dos y media de vuelta. Conviene iniciar el recorrido alrededor de las 9 para almorzar en Los tres mimbres y encarar el regreso. Es de dificultad moderada y apto para todo público.

Qué llevar: el calzado específico para trekking es una garantía. Si planeás hacer varias caminatas por las Sierras (u otros destinos) invertí en unas buenas zapas de trekking, con suela con agarre e impermeables. Además, llevá ropa cómoda, abrigo, rompevientos, lentes de sol, gorro o gorra, protector solar (el sol pega fuerte aunque no lo sientas en el momento) y bastón para trekking (opcional).

Para comer: en la mochila es buena idea tener 1 litro de agua por persona, un sándwich, 2 o 3 frutas para el camino y algún mix de frutas secas y pasas. También, pareo o toalla de secado rápido para armar el pícnic y bolsas de nylon para llevar con vos la basura que generes, tanto inorgánica como orgánica.

Una excursión a Los Gigantes en familia. Foto: Nancy Farías
Una excursión a Los Gigantes en familia. Foto: Nancy Farías

Si vas con bebés o niños pequeños: es una caminata para hacer con mochila portabebés. En el mercado hay muchas que no son ergonómicas, por eso lo ideal (para el bebé y para tu espalda) es hacer una consulta previa con una especialista en porteo ergonómico. Hay opciones regulables que se adaptan a quien portea y que pueden usarse tanto hacia adelante como hacia atrás.

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