La vida de Brochero desde su niñez

El recuerdo del cura Brochero en la estatua ubicada en la plazoleta del Fundador, detrás de la Catedral de Córdoba.
El recuerdo del cura Brochero en la estatua ubicada en la plazoleta del Fundador, detrás de la Catedral de Córdoba.

Las historias del Cura Gaucho se manifiestan en su incansable obra realizada desde su infancia en el departamento Río Primero, luego en la capital provincial y, finalmente, en el valle de Traslasierra, donde dejó buena parte de su legado.

El Servicio de Guías de Turismo de Córdoba, asociación civil, invita al tercer recorrido especializado sobre el cura Brochero desde su tierra natal, Villa Santa Rosa, la conocida hasta hace un tiempo como Santa Rosa del Río Primero.

La niñez es la etapa que marca la vida de las personas, forja un carácter y si se lo mantiene a lo largo de toda una vida es cuestión de convicción, firmeza, coherencia y vocación.

Para entender la infancia del pequeño José Gabriel del Rosario, hay que ubicarse en un pequeño pueblo sumergido en medio del monte y la llanura, muy tranquilo pero asediado por tigres (yaguaretés que aún resistían el desarraigo). El lugar estaba acostumbrado a rehacerse luego de los ataques de los aborígenes guaycurúes y de las montoneras federales, resistía las modernidades de la gran ciudad ubicada a 90 kilómetros y mantuvo los apellidos de sus familias más tradicionales hasta nuestros días.

Si bien muchos pobladores contaban con grandes extensiones de campo, las condiciones de la época remarcaban la simpleza y humildad. A los Brochero esas características los posicionaba muy bien en el paisaje, donde la piel se confundía con la tierra y toda posesión era fruto de un gran esfuerzo.

El futuro sacerdote vivió en esa simpleza que le proporcionaron los juguetes sencillos pero muy amados, amigos inolvidables y un río que le brindó alegrías, experiencias y hasta una prueba, cuando una desgracia pudo convertirse quizás, en su primer milagro.

Caminar el pueblo es ver todavía a los chicos jugar en las calles, sentir la apacible siesta, los atardeceres con aroma a frituras y un murmullo de charlas interminables alrededor del mate. Fuera de los tractores y el rigor de una ruta cada vez más transitada, el pueblo no dista mucho de aquél que escuchó las risas y las travesuras de un niño como todos los otros, pero que se convertiría en el primer Santo netamente argentino.

Inspirado por el cura párroco del pueblo, José Gabriel pidió ayuda a su familia para concretar su vocación. No fue fácil, pero desde la época colonial era un orgullo para las familias cordobesas tener un integrante consagrado, porque los claustros, representaban la gloria y el despojo de la anterior vida, tanto para varones como para mujeres.

Los costos para un seminarista requerían un gran esfuerzo; respetar los votos de pobreza, castidad y obediencia eran otro reto. Pero cuando la convicción lleva al camino misional, ya no hay vuelta atrás.

Mañas de montaraz

Vivir en el campo enseña las mañas de montaraz, la viveza de los gauchos. Ya de chico se hacen los rastreadores, expertos en climatología y con un gran desarrollo de la intuición que hace presentir el peligro, sobre todo, cuando se sabe convivir con el silencio.

El gaucho se hace de a caballo. La experiencia de Brochero junto a los gauchos de la zona, lo marcó para su vida futura. Entre las anécdotas que se enlazan con su vida destaca la del día del nacimiento del futuro cura. “Al nacer, la yegua que lo transportaba trastabilló asustando de tal manera al pequeño que su rostro le quedó contraído y fiero”… a pesar del perfil gracioso, no se puede eludir el tema de la expansión de la viruela en esa región por aquellos tiempos. A raíz de la enfermedad, murió una hermana de Brochero y a él le dejó sus marcas en el rostro.

Dijeron los caudillos de entonces “para un gaucho, es un deshonor mostrar sus cicatrices”, para el gaucho Brochero fueron parte de la imagen que marcó su ímpetu y su convicción.

La casa, historia de una vida

En el siglo 21 no se zanjó la polémica sobre el verdadero lugar donde nació. Hay versiones de lugareños que aseveran que fue en Carreta Quemada, otras en Monte Largo y una tercera que afirma fue la misma villa. La precariedad de los registros y los cambios jurisdiccionales conspiran para tener certezas.

Sí se sabe dónde vivió, el patio de sus juegos, el comedor, el altar destinado a las advocaciones, los objetos que invitan a viajar a tiempos en que el valor de las cosas lo daba su uso.

En esa casa, ahora museo, la gente se comunicaba a través de lenguajes, a veces hablado y otras veces en silencio, mientras compartían bordados, lecturas, rezos del rosario, repujando el cuero y otras tantas actividades. Todos los hijos aprendían de una mirada firme del padre, de una mirada tierna de la madre, de un sabio gesto de los abuelos.

Esos perfiles se podrían extender a tantas familias de esos tiempos, pero en particular son los que ocurrían en la casa de José Gabriel del Rosario Brochero.

Para conocer a fondo cómo en esas espinosas pampas cordobesas se forjó el espíritu brocheriano hay que hacer un breve pero revelador viaje hacia la cuna del Cura Gaucho.

Lo que hay que saber

Tres circuitos

Desde la cuna del Cura Gaucho. Visita a Villa Santa Rosa, su lugar de nacimiento, y recorrido por casa-museo; el pueblo; iglesia Santa Rosa de Lima, donde está la pila bautismal con la que lo bautizaron; frente de la casa de ejercicios, la "Plaza Vieja" con una réplica de la antigua capilla y el Paseo del Milagro sobre el río, con invitación a un asado campero.

* Para escuelas, visita especial Villa Santa Rosa y Mar Chiquita

Duración: día completo.

El Papa argentino y el santo cordobés. La ciudad que acompañó su formación junto a personajes históricos. La vida en el Seminario de Loreto, la Casa de Ejercicios, el regreso de los jesuitas, su obra y las relaciones políticas.

Se recuerda la presencia del Papa Francisco, en sus tiempos de novicio y como sacerdote jesuita.

Recorrido: Catedral, Cabildo, Peatonales, Plazoleta del Fundador e iglesia de la Compañía de Jesús.

Duración: casi dos horas.

Se exige reservar.

Traslasierra. El legado del Cura Brochero. ¿Cuáles fueron los senderos marcados por el Malacara? los caminos de herradura que el mismo Brochero construyó; las Altas Cumbres en su esplendor y la obra que consagró a un sacerdote que quedará en la historia.

Recorrido. Camino de las Altas Cumbres, Mina Clavero, Villa Cura Brochero (Museo, iglesia, casa donde murió, Cristo Blanco) y Nono.

Duración: día completo

Todos los recorridos especiales son con reservas.

Informes. Servicio de Guías de Turismo de Córdoba, asociación civil. Independencia 30, Cabildo histórico de Córdoba.

De lunes a viernes de 9 a 18. Teléfono (0351) 155-931700.

Fuera de horario de oficina en los teléfonos (0351) 157-376444 y 155-487378.

E-mail:

guiasdecordoba@gmail.com

En Internet: guiasdecordoba, webnode.com.ar