La Estancia Jesuítica de Colonia Caroya y sus cuatro siglos de historia

Fue un espacio de albergue para los italianos que migraron a la zona. (Experiencia Caroya)
Fue un espacio de albergue para los italianos que migraron a la zona. (Experiencia Caroya)

Recorrer la Estancia Jesuítica de Colonia Caroya es una forma de conocer el legado histórico de esta localidad. Fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y guarda los ecos de un pasado en misma dosis interesante y complejo.

Los múltiples usos de la estancia

Algo que la destaca, además de su belleza claro está, es que se trata de la primera estancia rural que los jesuitas fundaron en Córdoba. Data de 1616, es decir que tiene más de cuatro siglos. Este edificio tuvo varios usos a lo largo de su intensa historia, entre ellos, fue la residencia de verano de los estudiantes del colegio Monserrat, a mediados de 1600.

Tuvo su pasado como fábrica de armas blancas, durante el período de la Guerra de la Independencia, en 1814. También funcionó como posta del correo y en un momento posterior sirvió de residencia para los inmigrantes friulanos que hasta hoy marcan la identidad de la localidad, sus tradiciones y su gastronomía.

El tour

Al igual que otras estancias, está organizada alrededor de un patio central, bordeado por galerías de estilo colonial. En las salas se pueden ver los objetos de uso cotidiano de las personas que circularon por el establecimiento.

El parque resguarda algunas construcciones antiguas como un aljibe y un horno de sal, que se cuenta entre las estructuras más longevas de la estancia. Era utilizado para obtener cal, un material importante en la edificación.

Cómo llegar

Para llegar desde Córdoba se deben recorrer unos 55 kilómetros, alejándose del centro de Colonia Caroya y siguiendo hacia Jesús María rumbo al oeste por la ruta E66 (la que va hacia Ascochinga), siempre en el sector urbano, se debe doblar hacia la izquierda por un camino que está a la altura de la calle Santiago del Estero de Jesús María.